«Construí un escudo mental contra los pensamientos negativos»

Juan Pérez Ortiz

Las paredes de un pub de Dover, The White Horse, custodian las leyendas de decenas de intrépidos que han desafiado a nado el Canal de la Mancha. “A brittle bone never gives up” (un hueso frágil nunca se rinde), escribió el pasado 4 de agosto Vicente Martínez Martí, el último español que cruzó a nado el imponente brazo de mar entre Reino Unido y Francia. Alcireño de 42 años, afectado de osteogénesis, la enfermedad de los huesos de cristal, Martínez buscó un hueco en el techo de The White Horse, “cerca de las firmas de otros españoles”.

¿Por qué el Canal de la Mancha?

No sé, porque está ahí, es algo así como el Everest. Me atraía mucho. Es la más larga, la de peores condiciones, la que peor tiempo hace… ¡La más de todo!

Pocos se atreven…

Quizá sea también porque los gastos son mayores que en otros retos. Además, la organización no permite el uso de neopreno. Es más, no permite el uso de cualquier bañador que pase de la ingle. De hecho, le enseñé al observer (el juez que certifica el cruce) un bañador que llevaba en la bolsa por encima de la rodilla y me dijo que no era posible nadar con ese. Es parte de la leyenda del canal. Así es como dicen que lo cruzó el primer hombre, el Capitán Matthew Webb, con un bañador tipo slip. Ni siquiera permiten llevar dos gorros, sólo uno de silicona. Bañador, gafas y gorro, ya está.

¿Qué día tuviste?

Tuve suerte, la temperatura del agua estaba un pelín más alta, entre 16 y 17º al salir, y llegando a Francia a 18º.

vicente3

¿Cómo preparaste el cruce?

Me lo planteé dos años antes. Había cruzado el Estrecho, la Bocaina…Estuve dos años preparando específicamente el canal. Antes de cruzarlo nadé la Tabarca-Alicante, de 22 kilómetros, y la Batalla del Rande, de 27km. Esta última era la más parecida al Canal de la Mancha por las condiciones. Tuve que pedir un permiso especial a la organización para que me dejara hacerla sin neopreno, pues éste es obligatorio. El mar estaba picado, me lo pasé bien, aunque acabé con los hombros sobrecargados de tanto entrenamiento. Antes del cruce estuve haciendo durante meses seis sesiones de agua semanales y dos de gimnasio, con entrenamientos enfocados a la resistencia.

¿Y la adaptación al agua fría?

En invierno salía al mar a nadar. Cullera, Valencia, Antella… Pero el agua en el Mediterráneo no está igual de fría. Descubrí una poza en Ontinyent que recoge el agua directamente de la montaña. Tiene unos 50 metros. También compraba bolsas de hielo y me las ponía en la bañera. Es duro, tienes que ir poco a poco. Durante la semana hacía dos entrenes de aclimatación, uno más corto y otro más largo, e iba subiendo cada vez el tiempo. El cuerpo va aprendiendo a trabajar en frío.

¿Cogiste peso para combatir las bajas temperaturas?

Fui a un dietista. Cogí dos o tres kilos. Mi peso normal es 73-74 kilos. Aquí voy a ser políticamente incorrecto. Yo no tengo tan claro que ganar peso sea tan bueno. La protección contra el frío que te dan los kilos de más es poca para el efecto que pueda llegar a tener en el rendimiento. Hay gente que ha cogido hasta ocho kilos. A mí me costó mucho engordar. Comía seis veces al día, y aun así me costó.

vicente1

Sufres osteogénesis. ¿En qué grado?

Grado leve. Con 12 o 13 años llegué a perder la cuenta de las veces que me había roto. Cada persona desarrolla esta enfermedad de una manera. Yo me rompí mi último brazo a esa edad. Ya no me he vuelto a romper. A la natación llegué después de haber practicado tenis y carrera a pie, que tuve que dejar por problemas en la espalda.

Saliste a las dos de la madrugada… ¿Eso lo habías preparado?

Ya me habían advertido con tiempo. El día anterior, el observer me dijo: “A las dos aquí”. Es un rollo porque no puedes descansar, pero yo ya lo sabía. Para adaptarme hice un par de entrenamientos por la noche con Alfredo Hernández, uno de mis acompañantes. La experiencia fue horrible. Había oleaje. Lo pasé mal, sobre todo la primera parte de la travesía. Gracias a la tripulación del barco, el observer y dos acompañantes, aguanté. Al cabo de seis o siete horas superé los peores momentos. Fui poniéndome metas. Como mucho había nadado ocho horas, así que me dije: “Bate tu récord al menos y luego te retiras”. Sin embargo, a las 6-7 horas me cambió el chip, y eso que lo peor está al final, llegando a Francia. Ya estás muy cansado y te entra una corriente en contra y lateral. Las referencias que tienes en la costa se van alejando debido a la corriente…

¿Tan oscuro es el Canal de la Mancha?

Es un mar feo, sucio, no se ve nada, sólo medusas. Y hace mucho frío. Para colmo, ese día hacía viento.

¿Dudaste durante la travesía?

Mucho, sobre todo las primeras horas. El entrenamiento mental lo hice durante los entrenamientos. Me imaginaba en la peor situación y cómo la superaba. Creas un escudo mental contra los pensamientos negativos. Hay que tratar de ser siempre positivo. Yo contaba las brazadas, rezaba, recitaba el abecedario en inglés…

¿Repetirás?

Ahora no… pero ya tengo en mente el siguiente reto: la vuelta a la isla de Manhattan.

¿Cuántos kilómetros acabaste haciendo?

61km y 400 metros. En línea recta son 33, pero esto sólo lo hacen los buques. Los nadadores hacemos una S o una Z, dependiendo de las corrientes. Es muy jodido.

¿En qué estado llegaste?

Los organizadores te advierten de que al llegar puedes marearte. Te dicen que salgas a gatas si ocurre esto. Yo llegué bien, pude salir andando.

¿Cómo fueron los trámites para cruzar el canal?

Lo importante es reservar el bote, que yo hice dos años antes. Además, reservé con un piloto que me aconsejo Montserrat Tresseras. Dos años antes me dijo que saldría el día 4 o 5 de agosto. No se equivocó el tío. Una vez reservado el bote gestionas el resto de trámites con la organización.

¿Cuál fue la primera llamada que hiciste tras completar la travesía?

A mi mujer, María Ángeles, aunque ella estaba al corriente de todo porque iba llamando a mis acompañantes, Alfredo Hernández y Pablo Aleixandre, durante el cruce.

*Vicente Martínez destinó la recaudación obtenida con su reto a la Asociación de Huesos de Cristal de España (Ahuce).

Españoles que han cruzado el Canal de la Mancha en solitario:

.Vicente Martínez (2014), 15 horas 08 minutos

.Jaime Vega (2014), 14:20

.Christian Ayala (2013), 17:38

.Javier Mérida (2013), 14:40

.Jorge Crivillés (2012), 10:53

.Miquel Suñer (2010), 11:54

.Selina Moreno (2009), 16:04

.Jaime Caballero (2007), 10:29

.Pieter Anderica (2007), 9:51

.David Meca (2005), 7:22

.David Meca (2004), 7:46

.Jordi Cervera (1984), 10:04

.Montserrat Treserras (1961), 16:25

.Rodolfo Rodríguez (1959), 12:53

.Montserrat Treserras (1958), 14:14

.José Vitos (1958), 15:11

Channel Swimming Association

Seguramente también te guste

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR