De Bowman a Tusup: los guías del éxito

tusupKatinka Hosszu no hubiera ganado cuatro medallas olímpicas, tres oros y una plata, si en su camino no se hubiera cruzado Shane Tusup, su actual marido y entrenador. Un excelente reportaje de Karen Crouse en The New York Times desveló el pasado agosto detalles de la volcánica relación entre la húngara y su pareja, que ha alcanzado la fama a la sombra de la nadadora. A Tusup no se le conoce otro éxito en las piscinas, donde en más de una ocasión ha dado la nota. Un funcionario americano le llamó la atención durante una prueba del Grand Prix en medio de la bronca que le estaba pegando a su esposa. Cuando Tusup le respondió que no era asunto suyo, el hombre le recriminó: “No es por usted; es por ella”.

He visto a varios entrenadores mostrar ese tipo de comportamiento, pero Tusup es otro nivel. Da miedo”, afirmó la americana Jessica Hardy, quien fuera compañera de entrenamientos de Hosszu en California.

Tusup no es el único tipo extravagante en el cerrado mundo de la natación, pero quizá sí sea el mayor exponente de las complejas relaciones entre entrenador y nadador/a. La influencia de los entrenadores tiene una incidencia determinante en la personalidad y carrera de los deportistas. Es algo que se puede extender al resto de deportes, pero la historia de la natación se caracteriza por la proliferación de personajes histriónicos a pie de piscina.

Hosszu y Tusup no son ni serán el último tándem que ha acabado en matrimonio. Incluso en España ha habido casos de nadadoras que acabaron casándose con su preparador. Son muchas horas semanales de roce y el técnico acaba representando el papel de segunda figura paterna, cuando no el principal referente masculino.

Los adultos”, afirma una psicóloga deportiva que ha tratado con atletas de diferentes especialidades, “deben saber manejar estas situaciones. Esto no ocurre sólo en la natación. La capacidad de persuasión de los entrenadores puede llevar a extremos peligrosos, pero afortunadamente son casos aislados”. El adagio viene como anillo al dedo: el roce hace el cariño. En la mayoría de los casos, para bien.

vergMireia Belmonte estuvo a punto de dejar la natación tras los Juegos de Londres de 2012. Había ganado dos platas pero un lío económico con su club estuvo a punto de cortar la carrera de la campeona olímpica badalonesa. Ahí estuvo su entrenador, Fred Vergnoux, para convencer a Belmonte de que la empresa merecía la pena. Antes, le envió un recado a través de los medios: “Mireia se equivoca, se equivoca completamente. Puedo entender que negocie para sacar rendimiento económico a sus medallas, que haya multiplicado sus actividades mediáticas… eso es normal, no pasa nada. Pero no comprendo que no haya regresado a los entrenamientos. Si su proyecto de futuro es deportivo, ya hace días que tendría que estar en el agua junto al resto del grupo. Eso debería estar por encima de sus desavenencias económicas con el club, porque un nadador con ambiciones de triunfo pone la natación incluso por delante de su familia. Todos los medallistas olímpicos de Londres hace tiempo que han vuelto a los entrenamiento”. En algunos casos, y éste es uno de ellos, el padre puede resultar más dañino que cualquier otra figura del entorno.

bowmanEl caso es que Belmonte, que había pasado por varios entrenadores (Carles Subirana, Jordi Murio…), acabó tocando la gloria por su fe ciega en el francés, cuyo mayor éxito como técnico son los metales de la badalonesa. Suficiente. El nombre de Bob Bowman siempre irá asociado al de Michael Phelps. Bowman empezó a entrenar al genio de Baltimore en 1997, cuando Pheps tenía 11 años. El resto es historia. Psicólogo deportivo y entrenador, ha guiado la carrera de otros nadadores, pero sus éxitos con el mito son los que han construido su reputación. Ambos se inspiraron mutuamente. Bowman, de 51 años, se ha acabado convirtiendo en una especie de mesías de la natación. De joven viajó por todo EEUU, observó y aprendió de otros entrenadores. El año pasado publicó The Golden Rules, su método desarrollado en 10 puntos. “Hay que tratar de superar el listón todos los días, poco o mucho”, afirma el americano, cuya aura atrajo a campeones como el francés Yannick Agnel, quien buscó la excelencia a las órdenes del propulsor de la carrera de Phelps. Tras año y medio en Baltimore, Agnel regresó a Francia en septiembre de 2014. Su sueño americano terminó en el Europeo de Berlín, donde su bronce en los 200 libres y el 11º puesto en los 400 libres forzaron un cambio de aires. “El método no era el adecuado. No es una crítica a Bowman, simplemente es que no es bueno para mí”, aseguró el francés, campeón olímpico en 2012, quien concretó a qué se refería: “En Niza hacía menos kilómetros y mucho trabajo de técnica. En Baltimore el kilometraje era mayor y la técnica menor. Pasé 10 años en Niza, quizá 18 meses ha sido poco tiempo para adaptarme al sistema americano”.

Unas veces falla el método y otras la química”, considera un entrenador español; “el dúo Phelps-Bowman es un caso de éxito continuado sin precedentes, diría yo. Hay grandes entrenadores que han cambiado varias veces de entrenador. La confianza es fundamental, pero no el único factor. A medida que el nadador cumple años se vuelve más difícil porque es menos manipulable y tiene mayor criterio. El único criterio válido ya no es el de tu entrenador”.

Cuando la exigencia es tan alta los nervios están a flor de pie. Este entrenador recuerda el caso de una olímpica española que este año dejó un centro de alto rendimiento a mitad de temporada para regresar a su ciudad. Necesitaba un cambio de aires en medio de una profunda crisis de confianza. El método Bowman, el de Tusup o el de Vergnoux no son infalibles. “No me jodas”, afirma otro técnico; “si fuera así todas las niñas se irían a entrenar con el entrenador de Ledecky. Primero están las condiciones del nadador y luego ya todo lo demás. Si el puzzle encaja entonces salen los buenos resultados. En la natación hay mucho gurú de pacotilla; algunos creen que han descubierto el santo grial de la preparación cuando todo es mucho más sencillo”.

lucasLa italiana Federica Pellegrini se proclamó subcampeona olímpica de 200 libres en 2004. Tenía 16 años y se convirtió en la deportista italiana más joven en ganar una medalla olímpica en una prueba individual. En 2008 ganó el oro en Pekín 2008, también en los 200 libres. Entre enero y agosto de 2011 trabajó con el excéntrico francés Philippe Lucas, el guía de la francesa Laure Manaudou. Pellegrini tenía 23 años y aquel año ganó los títulos mundiales de 200 y 400 libres. La italiana dejó de entrenar con el galo tras el Mundial de Shangai. Antes lo había hecho con el fallecido Alberto Castagnetti y Stefano Morini, el técnico del campeón olímpico Gregorio Paltrinieri. La relación con Morini se había deteriorado y Pellegrini se fue a entrenar con Lucas. En febrero de 2013, tras fracasar en los Juegos de Londres 2012, regresó con Lucas, que pasa por ser un gran motivador. A él han recurrido en los últimos años figuras como las holandesas Feemke Heemskerk o Sharon Van Rouwendaal, esta campeona olímpica de aguas abiertas en Río. El caso es que al contrario que Phelps u otros nadadores, Pellegrini ha cambiado a menudo de entrenador y aires. “Es lógico buscar cambios para mantener la motivación viva. A veces es necesario”, opina uno de los entrenadores antes mencionado. “Lo raro es hacerlo cuando los resultados son buenos, como en el caso de Pellegrini en 2011. Creo que entonces hubo un lío entre la federación italiana y Lucas”.

 

 

 

 

 

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6 Respuestas

  1. mclovin dice:

    Muy buen artículo, muestra lo realmente difícil que es ser entrenador a nivel profesional, cada nadador es un mundo y cada entrenador tiene su método, por eso es tan complicado encontrar una pareja que encaje a la perfección. Mucha gente critica a Vergnoux por no sacar más gente de nivel “top” de su grupo, esa misma gente no entiende que el plan que puede ir muy bien a un nadador puede no ser tan provechoso para otro. Con leer cuatro planes de entrenamiento y un par de artículos ya somos todos expertos en esto. Más mérito para los entrenadores que llevan a nadadores de élite

  2. Rafa dice:

    Hay actuaciones que, si en vez de tener lugar en una piscina , ocurrieran en un domicilio particular , llamaríamos al Juzgado de Violencia contra la mujer

  3. Entrenadora dice:

    Hace casi un mes escuché en una Jornada Tecnica muy buena organizada por el club Easo, en Donosti, una conferencia muy interesante sobre la Especializacion en el Alto Rendimiento y me gustó que detrás del valor del nadador ponía el autor de la charla (que no cito porque creo que no le gusta) el valor del entrenador y luego, antes de los grandes medios citaba como requisito imprescindible la especial sinergia que se da entre determinado nadador con solamente determinado entrenador. Me convenció. Eso explicaría vados que vemos frecuentemente. Felicito a Nataccion por estos artículos e invito a sus no seguidores que me indiquen otro lugar donde leer natación tan buena como la que se pública aquí. Gracias.

  4. Monitor y entrenador dice:

    Tu comentario te cualifica Entrenadora. Efectivamente yo estuve en esa charla tan bien organizada por el club de San Sebastian en la que nos deleito ese entrenador de actualidad y el mismisimo Sergio Lopez. Ambos defienden metodos para determinados nadadores, no como la rfen y otras federaciones muy en entredicho. Tu comentario construye Entrenadora y por eso no hace falta poner nombres y apellidos porque sino saldran los envidiosos a destruir como estamos acostumbrados a ver con frecuencia en este gran pagina de natacion que es Nataccion. Estaremos atentos a sus puntuales y buenas noticias del mundial de Budapest en el que no participaran con sus comentarios los destructores, seguro.

  5. Ricardo dice:

    Y lo mejor, con nuestro queridísimo Tubella al frente, ya ni métodos, negación y tienes que ya no hay ni un solo velocista en San Cugat ni en la Blume. Y poco o nada en los centros de tecnificación………Si el capo de la D.T declara en público y se harta de repetir entre los suyos y en otros círculos más estrechos, que España no es un paìs de velocistas y ni saca programa , pero si se saca a Bart su único entrenador de velocistas, más o menos valorado, pero el único, pues ahí està el resultado, estampida general y a dejar los centros o colgar los guantes, Markel, Miguel Ortiz, Oskitz, Bruno, Aitor ( que ni ha participado en el Comunidad de Madrid )…….. a lo que iba : no hacen falta ni métodos, ni entrenadores, ni relaciones individualizadas entre nadador y entrenador….qué pedazo sinvergúenzas que juegan con tanta naturalidad con estos grahdes chavales . Tenemos maravillosoa gente nadando y personajillos que no llegan ni a mediocres intentando gestionar y comandar

  6. Rodolfo dice:

    Nunca tanto mediocre había llegado tan lejos, empezando por el de más arriba.

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