El incierto futuro de las aguas abiertas en España

Juan Pérez Ortiz

Asfixiada por la falta de recursos, las aguas abiertas atraviesan un delicado momento en España. Pasado el Mundial de Barcelona, donde el circuito deparó un espectáculo de golpes y juego sucio, pero espectáculo al fin y al cabo, los grandes especialistas españoles se buscan la vida más allá de las ayudas institucionales que puedan recibir. Y, por lo tanto, más allá de las piscinas. Retirado Kiko Hervás, el futuro de la selección española de aguas abiertas es gris. No porque falten nadadores, sino porque estos apenas compiten y se ven obligados a compaginar la natación con algún empleo para subsistir. Es el caso de Magui Domínguez, quien ha visto ampliada su jornada laboral como gestora de un complejo deportivo. Ahora trabaja todas las mañanas y dos tardes a la semana. “Digamos que he ganado la medalla olímpica de la vida”, afirma la fondista cartagenera, de 26 años.

 Este año, la federación española (RFEN) sólo ha enviado nadadores a una de las ocho pruebas de la Copa del Mundo, la que se disputó en Cozumel (México). Hasta el caribe viajaron Magui Domínguez y Érika Villaécija, que acabaron 13ª y 19ª. Ambas participaron posteriormente en el Mundial de Barcelona. La falta de liquidez de la RFEN es un serio obstáculo para los especialistas españoles, resignados a competir de uvas a peras. Si el circuito de 10km está prácticamente aparcado por la RFEN, el de maratones acuáticos todavía más. Sólo Esther Núñez participa en él, y lo hace asumiendo todos los gastos de los viajes. Campeona del mundo en 2007 y 2012, este año se ha proclamado subcampeona tras la rusa Olga Kozydub. Núñez no recibe ninguna ayuda de la federación, que sí le cubre las concentraciones en Sierra Nevada cuando su entrenador, Fred Vergnoux, se desplaza a Granada con su grupo de entrenamiento.

 “Está claro que habría que competir más”, opina Domínguez, “pero si no hay medios no podemos hacer nada”. En la línea del exinternacional catalán Kiko Hervás y del resto de especialistas, Domínguez considera que competir es fundamental: “No es lo mismo tirarte a una piscina con calles que tirarte al agua con 20 rivales a un lado, 30 al otro, y otros tantos delante y detrás. Cuanto más compites mejor te desenvuelves en el agua”. En este sentido, recién finalizada la Copa del Mundo, no es oficial el calendario de 2014, pero todo apunta a que las perspectivas no son mejores que este año. “La suerte que tengo yo es que no dependo de becas. Tener un trabajo me da tranquilidad. Sigo nadando porque me gusta competir”, explica Domínguez, ya clasificada para los 25 kilómetros del Europeo de Berlín tras quedar entre las ocho primeras en la misma prueba del Mundial de Barcelona: finalizó séptima.

 El peso de la especialidad recaerá esta temporada en la propia Domínguez, Érika Villaécija, concentrada estos días en Sierra Nevada, Yurema Requena y Miguel Ángel Rozas. El malagueño Thomas Snelson se ha tomado un tiempo de descanso y su vuelta a la competición es una incógnita.

* Imagen portada: Magui Domínguez; interior: Miguel A. Rozas.

 

Seguramente también te guste

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR