«Los nervios me han llevado a encenderme algún que otro cigarro»

José Manuel Bort, periodista del diario Levante EMV

Tranquilos todos. Aquí estoy, vivito y coleando. No me he rendido, ni pienso hacerlo, por mucho que a la gente de Natacción le entre el susto cuando lleva unos días sin saber de mí. Ya os avisé que iría a mi ritmo. Pese a que las últimas tres semanas no han sido muy productivas en la piscina, mis sensaciones han subido mucho en cuestión de días. Tengo noticias positivas, y algunas negativas, que contar. Pero estoy en marcha. ¡No me bajo del barco!

Entre la Semana Santa, en la que trabajé pero no pude nadar al estar la piscina cerrada, y la posterior semana de vacaciones que me tomé, mis días de entrenamiento han sido más bien escasos. Cinco días en total, lo que no es nada recomendable a dos meses y medio de una travesía de 8 kilómetros. Un frenazo que vino acompañado, entre otras cosas, por el bloqueo que me produce un crónico dolor de boca que arrastro desde hace tres años, y que empeora en mis días de descanso. Alguno pensará: ¡Este tío no está bien! ¿Cómo puede dolerle a alguien algo en vacaciones y llevarlo bien, generalmente, durante el resto del año? La respuesta es un «no lo sé» rotundo. Ningún especialista me ha sabido responder. Os cuento. En 2011, me fracasó hasta tres veces un implante dental, un incordio que me coincidió con una urgente operación de las muelas del juicio, al aparecer un fuerte flemón en la zona y un dolor insoportable. Total, que tanto toqueteo en una zona tan delicada me dejó muy sensible parte del maxilar inferior. Pequeñas cicatrices y algún nervio dañado, dicen los médicos, me han dejado una sensación dolorosa y molesta, especialmente cuando baja mi nivel de estrés. Buscando en internet, leí en un artículo que cuando el cuerpo se relaja, salen los males ocultos. Los dolores que el estrés y las ocupaciones esconden. Algo de eso debe de haber. Lo malo es que ese dolor aparece, a veces, en los siguientes diez minutos después de nadar. Un martirio que al principio me obligaba a llevarme el famoso dentispray a la piscina, para aplicarme en la zona nada más salir del agua y aliviar el sufrimiento. Llevaba un tiempo sin que apareciera, pero estos últimos días ha vuelto. Afortunadamente, el dolor se me pasa rápidamente. Ahora ya no uso el anestésico. Las endorfinas post entrenamiento, como todos sabréis, son la mejor medicina. Además, totalmente natural. Si os digo la verdad, ese dolor ya no me preocupa. Mientras nado, ni lo siento.

BORT

 Superada la fase vacacional, en la que apenas nadé un par de días con sesiones muy discretas, la semana pasada cogí las tablas de entrenamiento. Y empecé a darle caña al cuerpo: ejercicios de piernas con y sin aletas, series con pull y palas, técnica y poco más, pero suficiente para ir entrando realmente en materia. Entrenar a la hora de comer, antes de volver al periódico, no me permite estar en el agua más de hora y cuarto. Así que el fin de semana llamé a Juan Carlos (mi compañero triatleta que entrena en un club) y quedé para ir pegándome a su rueda alguna mañana —las que el trabajo, los exámenes de la facultad y la casa me permiten—. Entrenamientos de otro mundo, comparado al mío, y que me salvaron en la travesía de Tabarca de hace dos años. Tras prepararme el lunes con una sesión de calidad (por llamarle de alguna manera) en mi piscina, el martes me fui a Moncada, un pueblo a 20 kilómetros de Valencia, para sufrir un entrenamiento durísimo, pero muy productivo física y anímicamente, con Juan Carlos y la gente del Club Triatlón Moncada. Unos fieras. «Vamos a hacer 4 kilómetros en 20 series de 200 metros«. Cuando me lo dijo, me entró el lógico acojono. El «no estoy preparado«, el «no soy capaz«. Para colmo, los nervios de los últimos días, por motivos varios, me han llevado a encenderme otra vez más de un cigarro, después de 6 meses sin hacerlo. Una losa, el tabaco, que, como podéis suponer, merma especialmente la capacidad pulmonar. Os lo aseguro: No hay peor enemigo para la natación que el maldito tabaco. Afortunadamente, no me he enganchado, porque suplo habitualmente mis ansias con chicles de todos los sabores y sustancias (nicotina incluída). Mi hipocondria hace el resto. Sé que fumar es malo, por lo que lo dejo por largos periodos intercalados con pequeñas recaídas. A partir del domingo, volveré a dejarlo otra vez. No puedo permitírmelo. La cuestión es que, con muchas dudas sobre mis posibilidades de terminar el entrene, me lancé al agua a nadar ese súperentrenamiento para gente mejor preparada. Las cosas fueron mucho mejor de lo esperado. Y con tiempos que están por debajo de mis umbrales. La mayoría de las sesiones las cubrí a 1.50 al paso de los 100 y algunas a 1.40. Sufrí mucho, pero me sentí fuerte. Y terminé. No me importó el dolor de muela posterior. Reposado en la sauna, con las endorfinas al máximo, me imaginé en la playa de Benicarló, tumbado en la arena, con una cerveza en la mano… fumándome un cigarrito.

TRAVELODENTRO

 Hay más noticias positivas que contaros. Esta es bastante buena. La empresa que gestiona la piscina en la que yo entreno (Paiporta, un pueblo pegado a Valencia) tiene sentido común, algo cada vez más en desuso en este país. ¿Os acordáis del problema que encontraba en la mayoría de piscinas para entrenar con aletas y palas, por aquello de las quejas de otros nadadores? Pues resulta que han destinado una calle para tal uso. El cartelito está colgado nada más salir de la puerta del vestuario a la ducha. Menuda alegría me llevé al leerlo. Os adjunto la foto, para que promocionéis la idea entre las piscinas de toda España. Os puedo asegurar que tuve que ejercer de verdadero periodista para conseguirla. Pasé por todos los escalones de la instalación: socorrista, recepcionista, coordinador y, finalmente, la directora. Hacer fotos dentro de las piscinas está totalmente prohibido. Todavía mojado, en bañador, y con el gorro puesto, al final me presentó en el despacho de la mandamás para explicarle en qué consistía esa fotografía. «Sólo voy a salir yo con el cartel de fondo y es para hablar bien de vosotros en Natacción» (no os quejaréis de la publicidad gratuíta, eh?). No sólo eso, sino que aún son más flexibles. «Si estás solo en otra calle, también puedes usa tu material«, me dijo el socorrista, Toni, un chaval que encuentra mi complicidad cuando salgo del agua y le doy conversación con preguntas curiosas, como a qué temperatura está el agua y qué es eso del PH, para que vea que me intereso por sus quehaceres diarios. Siempre me he preguntado cómo se mantiene a higiene del agua en una piscina cubierta. El otro día le pregunté si alguna vez ha tenido que lanzarse al agua para sacar a alguien. En realidad, lo que yo quería saber es si tienen desfibrilador, pero esa pregunta la dejo para otro día.

 Ahora que me he puesto las pilas, que he comenzado con el planning, es la hora de ser constante. Palabra maldita en mi diccionario, en mi ajetreada vida de periodista deportivo, siempre dependiendo de unos horarios de locura, que me impiden hacer planes como la gente normal. El eterno proceso de venta del Valencia CF, el final de Liga y los imprevistos diarios me llevan loco. Nunca falta algún whatsapp o alguna llamada perdida cuando reviso el móvil al volver a la taquilla. Pero sobrevivo en mi desordenada vida ordenada, como yo la defino. Cuando uno pasa de los 40, la vida la vé de otra manera. A los 20 uno sabe lo qué puede hacer, pero no lo que quiere. Superados los 40, sucede lo contrario. Uno, entonces, sí que sabe lo que quiere. Hoy (jueves), me he visto indocumentado y sin dinero antes de ir a la piscina. Se me había olvidado la cartera. A toda prisa, he vuelto a casa y aún he encontrado una hora para meterme en el agua. He nadado unos 2.000 metros y me he quedado con ganas de más. Dicen que ese es el mejor síntoma de que uno está entrenando bien. Algo es algo. Os dejo por esta semana y espero vuestros consejos. Os aseguro que me vendrán muy bien.

* Imagen portada: Cortesía del CN Benicarló.

Seguramente también te guste

1 Respuesta

  1. Baldomero dice:

    Animo Bort!!!Demuestra de qué pasta estás hecho!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR