Murio: «Melanie empezó a creérselo en Shangai»

Juan Pérez Ortiz

Jordi Murio, un clásico de las piscinas españolas, entrenador de decenas de nadadores internacionales, designado mejor técnico varios años, repasa el actual momento de la natación española. Murio (Barcelona, 1949) entra al trapo en asuntos delicados, consciente de que no tiene nada que perder. Ahora, tras su salida de la Blume, asesora a la natación colombiana.

 ¿Impresionado por los tiempos de Melanie Costa en el Mundial?

 No me ha sorprendido mucho. Para el 4:04.00 ya habíamos entrenado el año pasado y no en muy buenas condiciones de salud. Tampoco nos sentíamos muy a gusto en la Blume de Madrid.

 ¿A qué condiciones te refieres?

 El año pasado lo empezamos con una concentración en altura en el mes de enero en Pretoria con parte del equipo nacional. Allí ya estuvo indispuesta y en la siguiente concentración de Sierra Nevada, en marzo, volvió a recaer con una infección vírica, por lo que tuvimos que improvisar como pudimos la preparación para la competición válida para hacer las mínimas de los Juegos Olímpicos de Londres. Dejar casi dos meses el entrenamiento de calidad no fue normal para una nadadora que en el anterior Campeonato del Mundo disputó la final. Hizo las mínimas, pero perdimos una fase crucial de la temporada. El Director Técnico (entonces era Luis Villanueva) fue inflexible ante este caso y alguno más. Son formas de actuar que yo respeté en aquel momento, pero que no compartí. La Blume de Madrid era gestionada directamente por Villanueva, él hacia a su antojo y en el año olímpico no tuve ni adjunto, ni fisiólogo, ni preparador físico. Tampoco me dio autoridad en algunos casos que como no fueron resueltos como se debía. Ahora tenemos una cuantas nadadoras de mucho nivel, posibles finalistas del Mundial que no se han acercado a sus mejores marcas; alguna solamente ha participado en relevos pudiendo estar a la altura de las mejores. En definitiva, el seguimiento y cuidado de algunos nadadores estuvo mal gestionado. Ahora se ha demostrado que Melani ha sido feliz, no le ha faltado de nada y han salido los resultados, lo cual me alegra muchísimo. Mientras que otros y otras han pasado por el Mundial sin pena ni gloria. Lo digo sin rencor, solamente porque yo creía en sus condiciones y porque un entrenador debe gestionar todos los momentos, los buenos y los malos, que de todo se puede sacar estímulos, posterior rendimiento, etc. Y, al final, celebrarlo juntos. Tan simple como las relaciones entre padres e hijos. ¿A que siempre es mejor que nadie se interponga?

 El anterior Director Técnico de la RFEN, Luis Villanueva, ¿dio por acabada a Melanie?

 No creo, él siempre decía que confiaba plenamente en mí y en ella, para hacerlo bien en las grandes competiciones. Pero, sobre todo en el primer año de la Blume, la relación con ella no fue muy fluida. Estoy de acuerdo que los nadadores/as becados en un Centro nacional deben tener una normas y una disciplina, pero a ciertas edades y con madurez y personalidad definida, los compromisos tomados deben acordarse entre entrenador y deportista, con estrecha confianza y la flexibilidad necesaria para apretar y ceder. A mí, este sistema siempre me ha funcionado, quizás porque he tenido la suerte de tener nadadores/as personas en el sentido más amplio de la palabra, y esto me lo ha dado los años. Por este motivo no critico a Villanueva, quizás él no ha tenido el placer de experimentar este tipo de trato y, por consiguiente, es normal que sus normativas fueran muy rígidas en todo momento y circunstancia.

 ¿Qué conclusiones sacas del caso de Melanie? Es una nadadora que irrumpe en la élite relativamente tarde, a los 24 años, después de una buena adaptación a distintos centros de entrenamiento y entrenadores, entre ellos tú.

 Pues a Melani, aunque parezca un poco extraño, cuando empezó a creérselo de verdad fue después de su final del Mundial de Shangai. Enseguida fuimos a la Universiada de China y consiguió cuatro medallas, lo que reforzó su autoestima al ver que estaba en la élite mundial. Fueron medallas que las tuvo que luchar mucho, y así ha seguido desde entonces, con carácter y hambre de estar con las mejores. A esto, si le añades una de las cosas más importantes para gestionar el día a día, el estar liberada de presiones externas y ser feliz, suele generarse una situación favorable al éxito.

 ¿Qué balance general haces de los resultados españoles?

 En cuanto a la imagen que dio nuestro equipo nacional, ha sido la mejor de todos los tiempos. Las cinco medallas en natación nos han dado un tono mediático extraordinario. Si además le sumas que la organización estuvo rayando la perfección, pues no se podía pedir mucho más. Pero para aquellos que somos de la natación, podemos valorar algunas cosas más. Por ejemplo, ya han sido dos las nadadoras que se han repartido los titulares, no se ha ido con miedo a la hora de seleccionar la composición del equipo y el comité técnico ha dado entrada a jóvenes nadadores y nadadoras. Los chicos jóvenes muy bien, aun con pocas posibilidades de semifinales, lo han luchado y del resto de las chicas quizás se esperaba un poco más de alguna de ellas. A Wildeboer le faltó suerte en los 50 espalda, lástima porque se merecía esta medalla.

 ¿Por qué la natación española masculina está tan mal? A los Juegos sólo fueron dos nadadores; ahora en los Mundiales los buenos resultados dependían de Muñoz y Wildeboer, dos nadadores de 25 y 27 años.

 No está mal, quizás yo diría poco mimada. Todavía hay prejuicios que deberían desaparecer y, por ejemplo, a Rafa Muñoz, Melquíades Álvarez y alguno más, a mi modesto entender, les faltó que alguien tuviera tacto en ayudarles a salir de sus problemas. Cada uno ha tenido que buscarse la vida e incluso a alguno le obligaron a permanecer donde no era feliz. Y, una vez fuera del sistema, parecía que ya no eran nadadores de nuestro equipo nacional. Sin tanta rigidez, pero con una buena dosis de mimo, pienso que hubiéramos podido tener algunos finalistas masculinos.

 ¿Qué análisis haces de la cantera? En juniors y categorías inferiores se siguen consiguiendo buenos resultados pero continúa habiendo bastantes nadadores que no progresan en absolutos o simplemente desaparecen.

 Este es un tema que ahora no me corresponde dar mi opinión. A mí, cuando estuve en el equipo técnico de la RFEN, se me pidió un análisis del futuro de nuestra natación a través de los resultados de nuestros nadadores de toda España. A modo de resumen puedo decir que, desde mi punto de vista, al Foje (Festival Olímpico de la Juventud) y al Campeonato de Europa Junior, se les da demasiada importancia. No solamente en el participar, sino en cómo se desarrolla el entrenamiento, las competiciones y las concentraciones  durante cada temporada. Por lo que sé de otros países, no hay tanta presión en estas edades. Me gustaría pensar que nuestros entrenadores saben hacer las transiciones de juniors a absolutos, otra cosa es que el entorno actual precipita los programas y las planificaciones. Este puede ser un motivo de respuesta a tu pregunta y también tengo que decir que mi informe no gustó a más de uno.

 España tiene buenas instalaciones, muchos clubes, una población considerable, un clima benigno… ¿por qué es una potencia de segunda fila?

 Porque nuestros directivos se cuelgan las pocas medallas internacionales que tenemos y con eso ya justifican muchas cosas. ¿Muchos clubes? Cada vez con menos posibilidades y lo más preocupante, el estamento de técnicos muy degradado en el sentido profesional. Yo creo que la crisis le ha venido bien a más de uno para recortar sueldos, prescindir de entrenadores y no respetar sus planificaciones a largo plazo. No quedan entrenadores con dilatada experiencia y los jóvenes, la mayoría muy bien preparados y formados, están sujetos a contratos malos y cortos. Estas dos situaciones, a mi parecer, son el punto clave de que todavía no estemos catalogados como país emergente en natación. De todas maneras a esta nueva generación de jóvenes que ha participado en el Mundial hay que darle confianza y esperar a ver si son ellos los que rompan la estadística.

¿Qué hacen bien en Francia o Italia que no hagamos aquí?

 Francia no tiene este problema y el acceso a su equipo nacional absoluto está gradualmente bien administrado si valoramos sus progresiones cuando llegan a la élite. En cambio, Italia parece que tengan el mismo problema que nosotros. Han ganado dos medallas y les hemos ganado en algunos relevos.

 ¿Estás de acuerdo con la inflexibilidad del actual sistema de clasificación para las grandes competiciones? Me refiero a que sólo valgan las mínimas del Open para las grandes competiciones internacionales.

 Pienso que nuestra natación necesita rigidez y saber estar en el día D y en la hora H. Pero esto no quiere decir que se tengan que tomar algunas decisiones fuera de la normativa. Esto no es problema siempre y cuando se haga sabiendo y controlando el seguimiento de posibles nadadores talentosos de futuro y con la indispensable cooperación y comunicación con los técnicos implicados en estos casos.

 ¿Trata bien España a sus nadadores?

 Cuando dan, reciben. Pero primero no se ayuda mucho a llegar y, generalmente, se ayuda a los que están en centros de entrenamiento y no siempre con la seguridad necesaria de una planificación a largo plazo. Creo que ahora, con la crisis, las ayudas cada vez son menores, aunque para algunos nadadores si las ayudas fueran morales, sería suficiente. Estoy seguro de que algunos nadadores y entrenadores se conformarían con que las ayudas fueran morales y de apoyo al entrenamiento. Pienso que la crisis no debería afectar al rendimiento, con tener ilusionados y motivados a entrenadores y deportistas puede ser suficiente.

 Vergnoux, entrenador de Mireia Belmonte, dice que los nadadores españoles tienen un umbral del dolor menor que en otros países. Que soportan peor las cargas duras de entrenamiento. Por la experiencia que tienes, ¿es así?

 No estoy del todo de acuerdo. Seguramente, el tipo de nadadores/as que él entrena ahora viene de una formación física, técnica y psicológica con unos umbrales de dolor x, y si él, con una planificación excelente pero dura, les quiere multiplicar por tres o cuatro esta x, posiblemente detecta un valor bajo de sufrimiento. Otros entrenadores, este coeficiente de dureza lo exigen en edades tempranas y cuando es el momento de progresar en intensidades y volúmenes, ya están agotados. Resumiendo, seguramente tiene razón Fred, pero  yo le contestaría con una pregunta- afirmación: ¿a que Mireia Belmonte sí le aguanta o supera estos umbrales de sufrimiento? Es así porque ella está muy bien preparada y formada en aspectos físicos, técnicos y psicológicos, para incluso sobrepasar estos límites. Es más, creo que todavía le queda cuerda para mejorar y lo mismo podrían decir de Melani sus exentrenadores.

 La natación española nunca ha sido ninguna potencia, sin embargo sus entrenadores son reconocidos fuera de España. Tú estás asesorando a Colombia, Villanueva en Nueva Zelanda, hay otros como Raúl Bernal en Qatar… Al mismo tiempo, a algunos de los mejores nadadores españoles les entrenan técnicos extranjeros: Vergnoux, Kizierowski… ¿Qué opinas?

 Puedo contestar con un ejemplo. Mi exnadador medallista olímpico y entrenador en EEUU, Sergio López, ha dicho varias veces que muchos entrenadores españoles son mejores, o con más nivel, que la mayoría de entrenadores en aquel país. Ya hace muchos años el prestigioso entrenador Doc Counsilman dijo que aquí somos artistas, no solamente entrenadores, porque las dificultades del entorno hace que tengamos más recursos que ellos. Creo que con esto está contestada esta pregunta. Aquí falta más respeto hacia la figura del entrenador, falta que los técnicos puedan gestionar sus entornos y también que las direcciones sean personas referentes, con experiencias constatadas y con capacidad de liderazgo para formar cohesión en equipos de trabajo.

 ¿Cuál es tu papel en Colombia?

 Yo solamente estoy para asesorar al Director Técnico de la región más importante de Colombia y de los entrenadores que tienen nadadores en el programa que hemos iniciado llamado Semillero de Talentos. Intento enseñarles a pescar en lugar de comprar el pescado. Estoy impresionado con el respeto que me tienen y las ganas e ilusión que han puesto.

 ¿Qué nivel tiene la natación colombiana y qué aspiraciones tienen?

 El nivel es mejor del que ellos piensan, hay muchas cosas escondidas que intentaremos sacar a flote. Hasta ahora se limitaban a hacer alguna final en los campeonatos Bolivarianos y semifinales en los Suramericanos. Yo pienso que esto puede cambiar pero, también tengo que decir, que he pedido reuniones periódicas con los dirigentes ya que hay que avanzar paralelamente juntos los técnicos, nadadores y padres. Aquí está la clave.

 ¿Cómo surgió la propuesta?

 Me lo pidió mi amigo Director Técnico de allí, Neber Arias. Ahora estamos creciendo juntos. He pensado que así será más rápido, más confortable, agradecido y posiblemente sostenible en el tiempo. Les he dicho que mi estancia allí quiero que sea lo más corta posible, que cuando ellos vean que pueden estar solos se habrá terminado mi tarea allí y, desde lejos, veré las progresiones.

 

 

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2 Respuestas

  1. manolo_s dice:

    Muy bueno, gracias por el trabajo

  2. Anónimo dice:

    Exceletne persona y mejor entrenador, lastima que

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