“No se puede distorsionar el pasado; Jorge no merece esto”

Vincent Sánchez

Como exentrenador de Jorge Martínez Mateu quisiera a título personal aclarar algunos puntos en relación al artículo publicado en Natacción el  pasado 28 de enero.

https://www.nataccion.com/jorge-martinez-afronta-reforzado-el-tercer-asalto/

 Primero decir que siempre me he alegrado y me alegrará ver que un ex nadador mío consigue los objetivos que se plantea, entrene con quien entrene y en el club que sea. En el caso de Jorge todavía mas, pues durante las cinco temporadas que estuvo conmigo fue un nadador serio, responsable y cumplidor. Me alegro también de que Jorge haya encontrado de nuevo las ganas de nadar gracias a su nuevo entrenador, Óscar Carnero, quien con sus sabios consejos y su experiencia reconocida llevando numerosos nadadores hacia el alto nivel ha permitido a un nadador varias veces campeón de España en 200 mariposa y medallista en estilos y relevos seguir luchando por recuperar su nivel perdido.

 Eso sí, discrepo de algunas de las manifestaciones aparecidas en el reportaje porque considero que están muy alejadas de la realidad y distorsionan el trabajo que durante años realizó Jorge bajo mi dirección. ¿Una hora y 15 minutos de entrenamiento diario en categoría alevín es mucho? ¿Y sesiones de una hora y media en infantil? ¿Ninguna sesión de gimnasio durante el tiempo que Jorge entrenó conmigo es excesivo? Si fuera por mí, hubiera hecho el doble… o más. El reportaje deja entrever que Jorge entrenaba como un animal. Nada más lejos de la realidad, que quede claro.

 La realidad es la siguiente: Jorge Martínez Mateu entrenó por su cuenta durante los últimos años al margen del club en el que estaba y sin comunicármelo a mí ni al club por el que competía. Durante su último año en el Piscis, el más flojo a nivel personal pero el mejor en equipo, contrató por las mañanas los servicios de un preparador físico, su actual entrenador, para completar el trabajo realizado en su club. ¿Tanto atracón se dio conmigo que recurrió a los servicios de un preparador físico para completar su formación? Si, como dice, entrenar conmigo supuso un calvario, ¿por qué se entrenaba aún más al margen del grupo?

 No se puede distorsionar la realidad ni el pasado. Jorge no merece esto. Él y todo el mundo sabe de dónde venía la presión diaria. Desde luego, ni del club, ni de sus compañeros, ni de mi parte. Si un nadador se quiere ir, es libre de elegir, pero si tiene que hablar de temporadas pasadas debería ser para agradecer, en este caso al Diverswim y al Piscis, tantos años de formación. Seguro que  a muchos clubes les gustaría tener un nadador tan quemado como Jorge Martínez. Siento mucho haber llevado a Jorge Martínez a ser campeón de España. A partir de ahora nos esforzaremos para que no destaque ningún nadador, así seguro que el interés de algunos mercenarios de la natación disminuirá, a menos que haya otros intereses (ExtradeportivEuro)

 Para acabar, le deseo a Jorge Martínez lo mejor para lo que queda de temporada y las que vienen. Espero verle nadar el Europeo junior y sentirme orgulloso de ser uno de sus ex entrenadores.

 * Imagen portada: Jorge Martínez, de cara, y Vincent Sánchez, en una imagen de 2009.

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2 Respuestas

  1. Javier Ortega Vicente dice:

    Buenas tardes,

    Soy Javier Ortega Vicente, fui exnadador del CN Piscis-Mislata durante cuatro temporadas. Soy del mismo año que Jorge (1996) y estuvimos entrenando juntos durante todo ese tiempo y me gustaría exponer mi opinión sobre este asunto.

    Entrenar con Jorge, así como el resto del grupo, fue una gozada. Eramos un grupo totalmente cohesionado, con ganas de trabajar y luchar, con muchas ganas y con sueños que cumplir. Ibamos todos los días a entrenar, no faltábamos nunca. Recibiamos unas sesiones perfectas, tanto de trabajo aeróbico (la base para ser un buen nadador), anaérobico, como de ejercicios de técnica y perfeccionamiento. Así un día tras otro, de trabajo duro y dedicación. Esto dio sus frutos, y conseguimos cumplir nuestro sueño más perseguido, conseguir una medalla en un Campeonato de España (imaginarse que suponía eso para un chaval de 13 años, ¡eso era comerse el mundo!). Al año siguiente de ocurrir esto, seguiamos igual, trabajando, y en el campeonato de España de invierno de aquel 2010, volvimos a triunfar. Todo el trabajo propio, del entrenador junto con el apoyo del club había dado sus frutos. Ese mismo año, en el campeonato de verano, Jorge se proclamaba campeón de España en 400 estilos (creo que lo descalificaron, pero no importa, la prueba la ganó, aunque fuera simbolicamente) con una distancia al segundo descomunal.

    Al acabar ese año, yo decidi cambiarme de club, e irme a otro. Con 14 años, habiendo conseguido mis metas, creía que el fruto de mis problemas (mi nivel de entrenamiento en el último año en el Piscis cayó en picado) era culpa de mi entrenador, del club y de los entrenamientos. Pasé dos años en el club nuevo, y me bastó solamente un año para darme cuenta de las cosas, y entender lo tonto y niño que había sido. Perdí fondo (unos entrenamientos con una escasa base aeróbica, solo gozaba de entrenamientos aeróbicos quien creía conveniente el entrenador), técnica (ahí los ejercicios eran inexistentes), y por lo tanto mi nivel se desplomó. El cambio lo hice en septiembre de 2010, pues bien, un año después, en septiembre de 2011, empecé a tener unos dolores en el hombro derecho que según mi entrenador eran tonterías, y que me siguiera machacando, incluso un día me llegó a decir: “Ortega, tú es que eres una floja”, en plan sarcástico y prepotente, como él solía ser y creo que todavía sigue siendo. Bien, tras un año de aguantar ironías (incluso burlas) sobre mi rendimiento, en Septiembre de 2012 (tras haberme dejado el deporte por agotamiento físico y mental) un médico especialista en hombro superior me diagnosticaba “sindrome de la salida torácica” (una compresíon en el plexo braquial, por donde pasaban venas y nervios que iban al brazo. Los musculos que lo envolvían, estan contracturados de manera crónica, producido por movimientos incorrectos y repetitivos en el brazo derecho). En septiembre de 2013 me operaron de manera fallida, y aún continúo fastidiado. No puedo nadar, ni jugar a tenis, ni a baloncesto, ni correr de manera seguida,… Ahora sigo a la espera de mi segunda operación, ya retirado.

    Con todo esto quiero decir que no podemos juzgar, ni mucho menos echar por tierra, el trabajo y el esfuerzo que nuestro club siempré nos brindó. Yo, con mi cabezita ya fría habiendo bajado de la nuve en la que estaba, me di cuenta de que los entrenamientos de Vicente y la dinámica del grupo habían sido perfectas, y que el problema de que yo me fuera a pique fue mia (en mi caso por la mononucleosis y en parte también por no nadar con cabeza) y en el caso de Jorge, tal vez, por tener la óptica y el objetivo de ir cada entrenamiento a cuchillo. Aún recuerdo las palabras de Vicente antes de los entrenamientos “Nadar con cabeza”. ¡CUÁNTA RAZÓN TENÍA! No nos quemó nadie, nos quemamos cada uno de nosotros, por sofocarnos y querer estar continuamente al 100%: por no nadar con cabeza. En los entrenamientos de Vicente, quien trabajara y tuviera ganas, iba hacia delante. Todos eramos iguales, sin favoritismos (cosas que en otros clubes parece que hay que ir a besarle los pies al entrenador para que te hiciera caso), entrenamientos y trabajo igualitarios.

    Jorge tuvo un mal año, el último que estuvo en el Piscis, y decidió hacer un cambio. Me alegro mucho por él, que haya conseguido volver a gustarle y creer en la natación, y por su entrenador, Carnero, por haberlo conseguido. Pero también me gustaría añadir que creo que hay que demostrar los triunfos por el trabajo que realizas a diario, no intentando echar por el suelo el trabajo de ese entrenador, ese club y de ese grupo que te ayudó a llegar a lo más alto.

    Ahora siento envidia sana por todos los que como Jorge, seguís pudiendo nadar y encima de manera espectacular. Deseo que en un futuro me pueda sentir orgulloso de haber entrenado con campeones de Europa y (quién sabe!) del mundo.

    Gracias por leerme y un saludo!

  2. Juan Pérez dice:

    Javier, muchas gracias por tu testimonio, muy interesante. Que salga todo bien y te recuperes del hombro. Un saludo!

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