“Quita de ahí, maricón”

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Antes de comenzar a escribir lo que supongo que serán las palabras más difíciles de mi vida, me gustaría agradecer el enorme apoyo que me han regalado Natacción (Juan) por un lado y Swim4life (especialmente Fran, pero también Isi, Aitor y José) por otro. No solo porque me den la oportunidad de publicar mi artículo más emotivo y solidario a nivel personal, sino también por su ánimo infinito y su delicadeza ante este espinoso tema. Y bueno, a los de siempre, que ya sabéis quiénes sois. Sin vosotros nunca hubiera llegado hasta aquí, en condiciones de hacer lo que me gustaría llamar cómicamente mi inmolación por la causa.

Por vuestra parte, en cuanto a los que os estáis acercando a estas líneas, me gustaría realizar un aviso para navegantes. Estos textos son extremadamente personales, y aquí y ahora estoy dispuesto a contar anécdotas de mi más estricta intimidad. Pero os aseguro que, si llegáis al final, no os dejarán indiferentes. Es más, si os cansáis, ir al final y leedlo, porque merecerá la pena. Y sería la persona más feliz del mundo si cuando despeguéis la mirada del ordenador vierais vuestro pequeño mundo, y a todos los que lo componen, de un modo un poquito diferente.

¿Y por qué lo hace?” Pensaréis. “Vaya manera de complicarse la vida”. Y tenéis razón. Pero, aunque me tiemble el pulso, os diré que lo hago porque creo que las cosas pueden ser de otra manera; es más, estoy plenamente convencido de ello. Lo hago porque considero inaceptable que, en 2015, aún no se hayan tocado en este país los temas de la homosexualidad y la homofobia en el deporte (concretamente en la natación, pero también en el waterpolo, los saltos, o muchísimos otros) de una manera seria y profunda, y más allá de los insultos al grito de “maricón” dirigidos a Guti en los campos de fútbol. Sí, casualmente en los campos de fútbol, donde no solemos encontrar ningún becerro.

Lo hago, asimismo, porque creo que nadie se merece ni una lágrima más en un ámbito que debería destacar por su solidaridad, su compañerismo y su alegría. Lo hago porque sé que hay decenas de chicos y chicas, por desgracia muy jóvenes, que en este momento sufren en sus clubes una discriminación sobre la que todos estamos volcando un velo de silencio vergonzante. Y también lo hago porque no termino de entender que, si bien en otros ámbitos como el universitario o el social se está avanzando velozmente en la aceptación homosexual, no ocurre lo mismo en el deporte, algo que me deploro en el alma.

Pero, si os soy del todo sincero, la razón fundamental por la que derramaré estas palabras es porque pienso que ojalá alguien lo hubiese hecho antes que yo. Como dijo Herman Melville en alguna ocasión, “preferiría no escribir”. Me gustaría no tener que estar redactando estas líneas –mientras tiemblo de pies a cabeza– porque otra persona ya hubiera tenido la valentía de hacerlo cuando yo era un chavalito adolescente. Sí, amigos. Mi historia, la que no pude aprender ni en los libros ni en las películas para hombres y mujeres, y la de tantos otros como yo, hubiera sido completamente distinta si con quince años hubiéramos tenido un mínimo referente. Alguien que nos hubiera enseñado que se puede ser enormemente feliz siendo homosexual, y que nadie es mejor que nadie, y mucho menos por lo que siente.

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Pero empecemos por el principio. Hace escasos meses sonaba el bombazo del año en nuestro mundo: “Ian Thorpe, el Dios de la natación, sale del armario” (expresión deleznable y espantosa, que reproduzco literalmente). Sí, bueno, lo que algunos un poco avispados ya suponíamos. Hasta ahí, todo en orden. Pero el problema llega cuando (¡oh sorpresa!) Ian Thorpe concede una entrevista, larguísima y muy emotiva, en la que cuenta que ha sufrido diversas depresiones y que estuvo a punto de suicidarse en varias ocasiones. La entrevista, que se puede encontrar en YouTube, es realmente perturbadora, por lo desgarrado de su expresión y por esos ojos, tristes ojos, que acarician las lágrimas durante los setenta minutos de grabación. Pues bien, en ese momento, cuando se le pregunta a Thorpe sobre los motivos que le han llevado a revelar públicamente su homosexualidad, este contesta lo siguiente: I don’t want young people to feel the same what I did (“No quiero que la gente joven sienta lo mismo que yo sentí”). Sinceramente, me quedé anonadado: ¿puede ser esa la verdadera razón por la que el rey de las piscinas quiera pasar un trago semejante? ¡Peor que beber cicuta! ¿¡Y para ayudar a los demás!? Parecía, sin duda, un suceso de otro mundo.

Pero tengo la respuesta, meses después, y es rotunda: Ian Thorpe decía la verdad. Porque después de haber vivido una presión semejante, tras la que ya no puedes volver al pasado para arreglar lo que sucedió, lo único que te queda es intentar ayudar a que nadie tenga que atravesar por las mismas brasas que tú. No le pido a nadie que lo entienda, sólo que lo respete. Porque quizá ese sentimiento es el mismo que me acompaña ahora; aunque el radio de acción sea ínfimo comparado con el de mi gran ídolo, no puedo dar la espalda a la responsabilidad de ayudar a los que vienen detrás. Si después de todo, una sola persona siente que la he ayudado, será más que suficiente, y yo podré dormir tranquilo.

Precisamente hoy me ha escrito un nadador. Obviamente no diré su nombre ni procedencia, pero sí lo que me ha contado, porque es aterrador. Yo no le conocía, pero deduzco que me ha agregado porque se olía que yo era homosexual, algo que, aunque pueda parecer extraño, no es tan fácil de encontrar, por el escamoteo que con asiduidad se realiza con este tema. En esto me gustaría detenerme un momento: por si a alguien se le había ocurrido la estúpida idea, os diré que existen la misma cantidad de homosexuales (bisexuales, transexuales…) en todos los lugares del mundo, aproximadamente una de cada diez personas. No es que en África haya un 0,001% y en Madrid centro un 30% por la contaminación del aire. No, señores. Si en la natación existe un silencio abrumador respecto a este tema, por el que podría parecer que no hay prácticamente gays, lesbianas o bisexuales, es por el hecho de que nadie se atreve a hablar de ello con libertad cuando está dentro, (más bien, encadenado). Hasta el momento, han existido las opciones de: o bien abandonar el deporte de competición, o bien exiliarse a otro país para empezar de cero, algo que hicieron algunos de mis predecesores y que enterraba nuestro ánimo en el subsuelo. Pero poco más. Uno de mis grandes objetivos con este artículo es romper el hielo y que comience aquí una dinámica en la que se trate este tema con cada vez mayor naturalidad.

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Pero volvamos al chico que me ha agregado esta mañana, y que, quizá, quería simplemente hablar, porque no ha podido hacerlo –durante sus ya muchos años de vida– con alguien que compartiera piscina. Eso a mí, cuanto menos, me resulta triste. Tras el intercambio de algunas palabras (“Hola”, “Hola”, “qué tal”), me ha comentado que tanto su entrenador –un cerdo del que yo ya había oído hablar en otras ocasiones– como algunos de sus compañeros, se metían en ocasiones con él, mediante ese abanico de frases ingeniosas que recuerdan al sonido de un rebuzno. Y que fue duro, muy duro; porque se nos suele olvidar que es más importante ser feliz que llegar el primero a la pared.

Yo, debido a que asumí mi homosexualidad tarde y en circunstancias más favorables, no me he visto nunca envuelto en situaciones semejantes durante mi andadura vital. Pero, como comprenderéis, me revuelve el estómago el oír sucesos como esos, que para nada creo que sean hechos aislados. Muchos se empeñan en decir que España es un país libre, muy abierto –que lo es– y que la homofobia es algo del pasado. Bueno, simple y llanamente le diría a esa gente que, si no se tiene ni la más remota idea (por no decir, que me apetece, ni puta idea) de lo que se está hablando, la mejor opción es siempre el silencio, para así no airear demasiadas tonterías gratuitas y parecer un destripaterrones. En un ámbito como el deportivo, donde priman valores que siempre se han asociado con la hombría, la fuerza, la motivación, la valentía… esa estúpida, ignorante y absurda asociación que se hace de que los gays carecen de dichas aptitudes los convierte en blancos aún más susceptibles de ser agredidos, en todo ese rango de agresiones que van desde la simple broma a una paliza en los vestuarios. Que le pregunten a Ian Thorpe (que por cierto arrasó a todos los heterosexuales que competían con él, no tan fuertes ni valientes) si no existe esa homofobia que le hizo acariciar la idea de quitarse la vida. Me gustaría aclarar que he hablado ahora de gays y no de lesbianas o bisexuales porque desconozco dichas situaciones, pese a que yo haya vivido etapas de plena bisexualidad. Ojalá alguien se animase a hacerlo dentro de poco tiempo, puesto que creo que la visibilización es lo único que podría cambiarlo todo. De hecho, creo que las lesbianas sufren la doble discriminación de ser mujeres en un mundo patriarcal y homosexuales en un mundo heteronormativo. Por su parte, los bisexuales reciben la discriminación del mundo heterosexual pero también la del plenamente homosexual, en el colmo de los colmos del absurdo. Cosas que pasan.

SILENCIO CÓMPLICE

Pero pese a los esfuerzos del australiano, en España sigue imperando el silencio cómplice. Veo a menudo equipos femeninos con un elevado porcentaje de sus componentes lesbianas, pero nadie lo comenta, a no ser que sea para destacar “lo marimachos que son”. Sí, es asqueroso, pero no soy yo el que lo dice. Creo que va siendo hora de que alguien plasme por escrito esta realidad que todos a diario vivimos y asumimos (convirtiéndonos también en verdugos), pues quizá de ese modo entendamos lo patético de estos comentarios, que muchos ríen como borregos de granja. Y lo mismo en el waterpolo masculino: hace casi un año me sorprendí y alegré mucho al ver a una serie de excompañeros míos subidos nada menos que a una carroza del orgullo gay. Y me alegré, porque, efectivamente, es tan escaso el espacio que tenemos y la gente con quien realmente podemos hablar o identificarnos, que se nos obliga a mendigar amistades para poder contar, como hace cualquier joven de nuestra edad, con quién nos acostamos o quién nos atrae. Pero es que la homosexualidad, señoras y señores, no es solo eso. Para ilustrarlo, me gustaría traer aquí un fragmento de periódico que leí hace unos pocos días, y que creo que muestra muy bien la situación. Sobre todo a los padres que estén leyendo esto, les ayudará un poco a saber reconducir una situación que en escasas ocasiones logran entender, por lo complicada que se torna en ciertos casos. Es un fragmento periodístico escrito por una joven lesbiana, que narra sus impresiones tras la noticia de que cuatro jóvenes gays han recibido una paliza en pleno centro de Madrid, además del intento francés de prohibir a los homosexuales donar sangre:

“La prensa, incluso hasta el ABC, se escandaliza también con que haya personas intolerantes que reaccionan con violencia ante un beso entre dos hombres. Ajá, qué increíble, qué sorprendente que en pleno siglo XXI pasen estas cosas. Parece mentira.

Pues a mí, en cambio, estos episodios me revuelven, me entristecen, me indignan, pero no me sorprenden. No me parecen mentira, sé que son verdad. Sé que la homofobia y la lesbofobia no son sucesos puntuales cometidos por individuos inadaptados, no. La vivimos todo el rato. La vivimos cuando vamos de la mano con nuestra pareja por la calle y sentimos miradas y sentimos miedo de cruzarnos con alguien que decida insultarnos o golpearnos. La vivimos en cada comida familiar, en la que ya no nos preguntan si salimos con alguien porque no quieren escuchar la respuesta. La vivimos cada vez que alguien, incluso de nuestro grupo de amistades, dice cosas como “yo no soy homófoba, pero tampoco entiendo por qué algunos tienen que llevar un letrero luminoso”. Como si ella, acompañada de su marido y su bebé, no llevase un letrero luminoso, ese que le permite expresar su amor en cualquier lugar sin miedo a que la insulten o la golpeen.

A los gays y a las lesbianas, a los maricas y a las bolleras, nos duele cuando un homófobo insulta o golpea. Pero también nos duele que personas tolerantes nos digan cosas como la que me pasó recientemente: “Pues chica, yo es que no entiendo a quién le tiene que importar con quién te acuestas”, como si la cosa se redujera a eso. Como si ser lesbiana fuera un vicio privado, como si fuera solo cuestión de preferencias sexuales, comparable a que te gusten los juguetes eróticos o los azotes. No es con quién me acuesto. Es quién soy (entre otras cosas). Es con quién (o quienes) decido compartir mi vida. Es cómo la lesbofobia afecta a mi identidad, a mi autoestima, a mi derecho al placer. A vivir tranquila, vaya. (La homofobia no es increíble, eldiario.es)”.

 Entiendo que no todo el mundo sea capaz de apreciar la sinceridad y la terrible realidad que describen estas palabras, pero los que hemos vivido todas y cada una de esas situaciones podemos asegurar que responden a nuestro día a día. Tanto es así, que hoy mismo mi querido amigo Juan Pérez me ha pasado un enlace con el siguiente titular: “El fútbol femenino italiano estalla contra un directivo que habla de darle dinero a «cuatro lesbianas»”. Por suerte, otra grandísima estrella de nuestro deporte, Federica Pellegrini, se ha encargado de cerrar la boca a dicho señor: “Es deprimente tener que seguir escuchando estas cosas. Lo que debería medirse son los logros de alguien, y no de quien se enamora. Un hombre, una mujer, dos hombres, dos mujeres… Es amor. Tuvimos que vencer muchos prejuicios, incluso yo durante mi carrera. Homofobia y sexismo siguen estando a la orden del día en el deporte”. ¡Vaya! Parece que no soy yo el único que lo piensa.

Aun así, no me gustaría que alguien abandonase ahora la lectura, cuando queda lo mejor y lo que más ganas tenía de escribir. Efectivamente, he dicho que hacía este esfuerzo por los que venían detrás de mí. Por los que tendrán la suerte, aunque no lo puedan apreciar todavía, de haber leído algo con lo que se hayan podido sentir plenamente identificados. He denunciado una situación que todos debemos luchar por mejorar, pero no voy a claudicar ni a cerrar estas páginas sin haber lanzado un grito de orgullo, alegría y esperanza.

Me gustaría decirles a aquellos que están leyendo esto –y miran el gotelé de su techo por las noches, como yo miraba el mío– que estén tranquilos. Ya no estamos en los tiempos de Greg Louganis, el saltador que tuvo el drama doble de tener que anunciar que era homosexual y seropositivo (otro sambenito y discriminación con el que cargamos los homosexuales desde los ochenta). No. Esos tiempos ya acabaron. Por eso, y porque creo firmemente en que a partir de ahora todo irá a mejor, quiero transmitiros el siguiente mensaje: vais a ser enormemente felices si tenéis la valentía de luchar por conseguirlo. Yo he sido muy feliz nadando y compitiendo al máximo nivel, pero, sin duda, la vida es más grande, muchísimo más grande que la natación, y eso no debéis olvidarlo nunca. Me gustaría también convenceros de que en el 90% de los casos la gente os va a aceptar y a querer como sois, y será entonces cuando os deis cuenta de que tenéis mejores amigos de los que jamás imaginaríais. Que vuestros padres al principio estarán sorprendidos, pero que serán los primeros que invitarán a vuestra pareja a cenar en casa. Que por lo general, y salvo casos aislados como los que aquí denunciamos, nadie os va a insultar ni a meterse con vosotros. Tened en cuenta que en un alto porcentaje de los casos la gente de vuestro alrededor puede suponer vuestra orientación sexual. El hecho de que la confirméis o no, no cambiará nada a peor, sino al contrario: valorarán la muestra de confianza que habéis depositado en ellos y seréis mejores compañeros que nunca. Que quizá el primer día haya un susurro por la piscina, pero que si sois felices la gente se aburrirá rápido de hablar de vosotros. Y que, sobre todo, me gustaría deciros que la peor homofobia es la que nos imponemos nosotros mismos: que no os consideréis menos que nadie, porque no lo sois. Que nunca intentéis esconder si sois amanerados u os gusta poneros faldas o pantalones, o pintaros o dejar de hacerlo, o si tenéis un tono de voz más grave o más agudo. Que tras mi experiencia os puedo asegurar que solo si sois naturales la gente estará a vuestro lado y os apoyará hasta el final. O incluso más allá del final: hasta donde nunca hubierais pensado que os iban a acompañar.

Por último, hago mías unas palabras que me escribieron hace un tiempo y que me gustaría compartir con vosotros, por lo que para mí supusieron y por lo que creo que os pueden ayudar:

Vete a tu ritmo. No te dejes presionar por la masa, ni por los clichés, porque tú no eres masa.  Estoy convencido de que vivirás intensamente el amor con alguien tan maravilloso como tú en todos los sentidos (¡ah!, ¡y tendrás niños –unos cuatro, creo, familia numerosa, como los del Opus– ¡y les enseñarás a nadar, a tirarse de cabeza y a leer! Goza imaginando ese sueño). Ayer, lógico, te vi muy triste. Ya no te quiero ver más triste por nada del mundo. Tu sufrimiento, Fabio, es también el mío, como tus alegrías son y serán siempre mías. Julián Marías escribió en sus memorias (Una vida presente) sobre la alegría en la juventud:

Los jóvenes tienen, no el derecho, sino el deber de la alegría; porque la vida, aun la más lograda y feliz, encierra tal suma de dolor y tristeza, que no se la puede vivir con dignidad y decencia si no se ha acumulado una alta dosis de alegría cuando es posible, sobre todo en la juventud. Pocos delitos me parecen tan repugnantes como intentar despojar a los jóvenes de su alegría cuando pueden conseguirla.

Y con estas palabras me gustaría acabar, animándoos a que siempre, siempre, luchéis por vuestra felicidad, y a que no permitáis que nadie os despoje de la alegría y la ilusión. Adelante, ¡adelante siempre!

Sobre el autor: Fabio Zamarreño Méndez, madrileño de 23 años, fue una firme promesa de la natación española. Campeón de España en casi todas las categorías, llegó a establecer varias mejores marcas nacionales por edades. Nadador del Moscardó, entrenó en la Blume media temporada mientras cursaba 2º de Bachiller. Los años anteriores, desde 1º de la ESO, estuvo en el programa de Tecnificación de la federación madrileña. Es licenciado en Filología Hispánica y está estudiando un máster de Literatura.

*Imagen interior: Thorpe; y el autor en una imagen reciente.

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68 Respuestas

  1. watalba dice:

    Cuando se rumoreaba que se cerraba la pagina, me disgusto mucho, porque me encanta. Aqui tenemos informacion sobre marcas, competiciones, entrenamientos, tambien se vigila de cerca, y que necesario es , a los directivos, en esta pagina podemos opinar y debatir. Simplemente me parece imprescindible.

    Y luego tenemos una serie de colaboradores que de vez en cuando nos dejan sin habla, uno de ellos es Fabio. Yo reconozco que cuando veo que hay un articulo suyo, me relajo , respiro y me pongo a leerlo, al final siempre consigue que acabe emocionado.

    En cuanto al tema en cuestión , hubo un momento que en este país los políticos fueron por delante de la ciudadanía ( a mi me produjo bastante orgullo, la política del anterior gobierno, en este tema) . pero realmente no se si se consiguió cambiar la mentalidad de una parte de la población. Imagino que no debe de ser fácil ser un adolescente homosexual y practicar un deporte, pero lo que si debe de ser difícil es ser un homofobo ignorante.

    Como resumen un abrazo a esa gente que tiene miedo o sufre la ignorancia de sus compañeros y un GRACIAS a esta pagina y a Fabio.

  2. Juan Pérez dice:

    Mientras haya un chaval/a que sufra la incompresión o marginación en la piscina o fuera de ellas todo ejercicio de valor es bienvenido y necesario. Gracias por el artículo, Fabio.

  3. ferran dice:

    Enhorabuena a Fabio por el impactante artículo. Como nos tiene acostumbrados, además, está muy bien escrito.
    Tuve la fortuna de saludar a Fabio en la copa del año pasado en Castellón y me alegré de poder felicitarlo personalmente por sus artículos. Hoy, despues de leer el último que ha publicado, aún me alegro más de haberlo hecho.

  4. judablaa dice:

    Muy bueno.

  5. Borja Botella dice:

    Grande Fabio, pudimos compartir algunos largos juntos! Un placer leer cosas tan interesantes, llenas de cariño e implicacion!

  6. jacintoh dice:

    Tú flipas, Fabio ¿un 10% de maricones? multiplícalo por tres o mejor por seis: nos desprecian, nos mienten, nos engañan, nos amenazan, nos roban… nos dan polculo

  7. Ruben Perez dice:

    Enhorabuena Fabio por tu articulo, un abrazo

  8. Nit dice:

    Grande, mi Fabio, grande!

  9. Piscis dice:

    Enhorabuena Fabio. Efectivamente vas a ayudar a muchísima más gente de la que tú te piensas y creo que con ello quedará cumplido tu objetivo. Fuiste tan gran nadador como persona. Abrazos

  10. Jorge dice:

    Gracias por tu ejemplo de valentía y coraje. Ojalá hubiera mucha más gente como tú.

  11. Peter dice:

    Ya me han dicho a mí varias personas que este artículo les ha ayudado mucho a ver que no son bichos raros. Eso se merece un aplauso!

  12. anonimo dice:

    Siento no poderte decir mi nombte. Te vi competir y he vivido en la natación muy cerca de personas de ambos sexos con diferente orientación sexual a la que dicen mayoritaria. Tres cosas. Una, felicidades por tu escrito. Otra, he vivido alguna situación delicada para algún nadador y te doy la razón, han debido de sufrir con el trato de algún necio. Y última, afortunadamente no existe marginación alguna en ambientes tolerantes, maduros, cultos, equilibrados y comprensivos. Te lo garantizo. Lo vivo. Se trata por tanto de rodearse de personas íntegras y cabales huyendo de los retrasados, ignorantes y cínicos.

  13. marcos dice:

    Excelente, Fabio. Enhorabuena

  14. Ruth dice:

    Fabio bonitas palabras, sobretodo por el hecho que con quién dormimos o metemos en nuestra cama no le debería importar a nadie, solo a la persona que lo hace.
    Y además te animo a que conozcas a un club de natación Master HALEGATOS, que hace un montón de acciones para la visibilidad de GLBT. Y no no soy de ese club pero lo admiro por mil razones, son un club grande en todos los sentidos. Donde se junta una diversidad y un buen rollo que hace que quieras entrar en el Club. Y sí son muy competitivos y tienen a grandes campeones.
    En la piscina no hay amigos sino rivales y tú condición es como tú color de ojos no importa nada, solo el entreno y la tenacidad.
    Por si te interesa:
    http://www.halegatos.com/

  15. Natalia dice:

    Y todavía hay gente que sigue diciendo que “no hay por qué dar explicaciones de nada”, o que “es tu intimidad y no tienes por qué contarla”. Como si un chico que va andando por la Gran Vía con su novia no fuese “dando explicaciones” de con quién se acuesta. Pero para los homosexuales eso queda vetado. Ellos mejor que se callen, “para qué van a decir nada”. Hay que tener cuidado con ese tipo de homofobia, que es la menos reconocible pero precisamente por eso la más peligrosa. Has dado un paso muy grande visibilizándolo y ahora solo queda esperar que la gente siga estos pasos y tus palabras no caigan en el olvido. Y sí, seguro que al menos a una persona la has ayudado.

  16. Jacintoh dice:

    Un chico que va andando por la Gran Vía con su novia, va “dando explicaciones” (sic)… ¡como si la naturaleza tuviera que ir dando explicaciones!, lo que ese chico y su novia hacen es natural pero que un puñado de locas se suban casi desnudos a una carroza y desfilen por la Gran Vía es exhibicionismo.
    El grado de imbecilidad al que hemos llegado en este país es alucinante, tenemos que comulgar con cualquier cosa por disparatada que sea. Desde luego que no vamos a colgar a los maricones, tienen todo el derecho a nadar, competir, casarse o vivir como cualquiera o ¿acaso no pagan impuestos como los demás?, será normal hoy pero no digan que su condición es “natural”, no existe el gen homosexual.

  17. watalba dice:

    Cuentan las estadísticas que hay un 10% de personas homosexuales ( lo cual creo que es bastante, como para decir que no es natural), yo realmente no las he contado y desconozco la realidad de estas cifras, pero la cifra que es 100% constatable es que hemos tenido 16 comentarios, 15 amables y uno rozando la homofobia….Por lo que hay un 6,25 % de personas que rozan la homofobia,…”Colgarlos por la calle , yo creo que no vamos a colgarlos, tienen todo el derecho a nadar, competir, casarse o vivir como cualquiera o ¿acaso no pagan impuestos como los demás?”

    Pero yo me pregunto su tendencia es natural? existe el gen “homofobo?

  18. Juan Pérez dice:

    Jacintoh sería el rey de las cavernas. Hay que ver lo que escribís algunos para llamar la atención.

  19. jacintoh dice:

    Sólo constato una verdad científica y eso no puedo ofender a nadie, tú sí ofendes y por partida doble: insultas la inteligencia y me llamas “rey de las cavernas”… creo que quien merece un reinado eres tú “rey de los mojigatos”.

  20. Marcos Piñeiro Paz dice:

    Jacinto, seguramente, no te habrás parado a pensar lo que has escrito. O lo que piensas. De todas formas, perderé un poco el tiempo buscando dónde
    está escrita esa “verdad científica” de la que hablas. Quizás también podrías ahorrarme la pérdida de tiempo y decirme tú dónde está escrito

  21. Jacintoh dice:

    Verdaderamente aquí hay algunas mentes prodigiosas, uno, el tal watalba, escribe con mucha suficiencia pero no sabe distinguir entre normal y natural. Otro, el tal Juan que parece ser el capo del sitio, modera insultando. Y ahora se dirige a mí un tal Marcos, primero sugiriendo que no pienso lo que escribo, quizás porque eso es lo que a él le ocurre y después pidiéndome pruebas de lo que comento cuando debería ser él quien demostrara que estoy equivocado.

    A pesar de todos ellos, voy a contestar que no hay que ser un científico para saber algo tan elemental como que uno de los principios fundamentales de la naturaleza es preservar la especie y si existiera un gen homosexual significaría que la naturaleza va contra si misma porque por muchos bollos que se coman una pareja de lesbianas o aunque dos maricas estén sodomizándose hasta el día del juicio final, ni ellos ni ellas quedarán jamás embarazadas. Por otro lado, se conocen tribus primitivas en las que no existe la homosexualidad. También se ha comprobado que en familias monoparentales donde falta la influencia de uno de los progenitores sobre los hijos, la incidencia de la homosexualidad en estos es mucho mayor que en las familias “normales”.

    # Pero los estudios científicos existen…

    http://www.monografias.com/trabajos100/gen-homosexualidad-mitos-y-verdades/gen-homosexualidad-mitos-y-verdades.shtml

    # De ese artículo extraigo algunas partes:

    Alan Sanders, investigador de Northwestern Evanston Chicago, recolectó muestras de ADN (en sangre y saliva) y datos sociológicos de mil parejas de hermanos varones homosexuales, diez veces más que cualquier otro estudio parecido, con el objetivo de buscar las bases genéticas de la homosexualidad.
    Al inicio del estudio en 2007, Timothy Murphy, asesor de bioética del equipo de trabajo, dijo que en caso de existir una base genética para la orientación sexual, tarde o temprano saldría a la luz. «No es cuestión de si debemos o no hacer esta investigación; se trata de que nos aseguremos de estar preparados para proteger a las personas de usos insidiosos de esta ciencia», dijo.
    El estudio se centró en comparar los genomas de hermanos homosexuales, que comparten la mitad de sus genes, para detectar áreas que aparezcan en los dos con una frecuencia no explicable por el azar. Ello indicaría que uno o más genes de la región podrían estar vinculados a la orientación sexual.
    El estudio concluyó en marzo de 2008, “el primer objetivo es científico, y esperamos que los resultados sean útiles para la comprensión de la sociedad en general”. Sanders declaró entonces: “no creo que exista un gen de la homosexualidad, estimo que interactúan otros factores no genéticos, como influencias sociales y ambientales”.

    Proyecto Genoma Humano
    Francis S. Collins fue el director del proyecto del Genoma Humano que hizo pública su secuencia (el mayor descubrimiento científico de nuestra época). Químico por la universidad de Yale y médico por la de Carolina del Norte, identificó el gen de la neoplasia endocrina múltiple. También buscó los genes que producen la sensibilidad a la diabetes.
    Según Collins, hay un componente «inescapable» de heredabilidad en muchos rasgos del comportamiento humano. Por heredabilidad se refiere a la influencia de los factores genéticos en rasgos de la personalidad. Pero la heredabilidad no es 100% segura. A partir de numerosas investigaciones con gemelos idénticos, se observa que incluso rasgos heredados no se desarrollan inevitablemente. Y no siempre se heredan.
    Al terminar de trazar el mapa del Genoma Humano en 2007, el director del proyecto confirmó: “En el mapa del Genoma Humano no se encontró un gen gay. La influencia genética en la homosexualidad es mucho menor que en otras tendencias, como la propensión a la agresión o a la neurosis”.

    La evidencia científica reciente prueba que sólo entre 2 y 4% de la población homosexual podría tener una predisposición biológica no incrustada en el ADN. Sin embargo, esa misma predisposición no es heredable ni determina la orientación sexual de una persona. Esa predisposición requiere de influencias externas para que la homosexualidad pueda ser desarrollada. Estadísticamente, no es relevante, dado que el restante 96 a 98% de la población homosexual no presenta esta predisposición.

    Para finalizar, se podría afirmar que todos los intentos de demostración de un determinismo genético de este tipo de conducta, adolecen de seriedad y rigor, y no han aportado ningún tipo de evidencia convincente. Tras dos años de conocimiento del genoma, que se supone ha amplificado las posibilidades de tal empeño, la situación es la misma… No hay tal evidencia, y el carácter o la condición genética de la homosexualidad es más fruto de un deseo que de una realidad. Con la evidencia actual y sin perder de vista lo que pudiera surgir, hemos de mantener que el homosexual no nace, sino que se hace. De este modo, mientras continúan los esfuerzos por repetir los experimentos o diseñar otros nuevos, tenemos que resistir la tentación de tomar los resultados de lo que ya se ha hecho por algo más que meras aproximaciones.

    # Ya se conocen los 20.500 genes que tiene el organismo humano y entre ellos no se ha encontrado el de la homosexualidad y quiero terminar comentando que el autor del artículo me parece una persona cabal y formada y que estoy de acuerdo con casi todo lo que dice. En los nadadores homosexuales que he conocido he encontrado un comportamiento correctísimo en la piscina, los vestuarios o donde han estado, respetuoso y discreto siempre, a años luz de algunos supuestos “machos” a los que visto actitudes de cafres salidos, muy poco viriles ni propias de un hombre, antes que la de ellos, más de mil veces preferiría la amistad de Fabio Zamarreño.

    • Alberto dice:

      Jacinto, no se ha descubierto el gen homosexual. Pero el día que encuentren el gen heterosexual, ¡me gustaría que me avisaras!
      Quiero implantarlo en mi ADN a ver si de pronto me empiezan a gustar las mujeres (no, no hablo en serio).

      El fragmento que reseñas me parece bastante poco serio, la verdad (no leí el artículo original, pero sí leí el fragmento). Y la única evidencia científica que han encontrado es que no han encontrado nada y, por lo tanto, concluyen que la homosexualidad se aprende del entorno. ¿Te parece riguroso? A mí no. Un científico no puede concluir que como no ha encontrado el gen, entonces la homosexualidad se aprende. La inexistencia de A no implica la existencia de B. Es bastante básico, creo yo. ¿Dónde están las evidencias científicas de que la homosexualidad es cultural? En ningún lugar. A mí nadie me enseñó a ser gay porque desgraciadamente no había ningún gay visible a mi alrededor. Si se aprende, debo de ser un inútil porque tuve cientos de personas enseñándome la heterosexualidad y no hubo manera. Ni mi familia es tan desestructurada como quisieras creer. Y, si lo fuera, ¿por qué yo salí gay y mi hermano hetero? Nuestros padres, nuestros vecinos y nuestro colegio fueron exactamente los mismos.
      Sin embargo, sí es una evidencia científica que decenas y decenas de especies animales tienen sexo entre machos y entre hembras. Y, además, en una proporción similar a la de los homosexuales en la especie humana. ¿Y sabes qué? Sus pares no les discriminan, ni los matan. Si sientes curiosidad, puedes disfrutar de terneros y pingüinos dándose por el culete o gorilas frotando sus chochetes en este documental sobre la homosexualidad en el reino animal: https://www.youtube.com/watch?v=AIgqNGdk2qQ
      Puede ser que los animales enseñen a sus crías a ser gais, no digo que no. Pero muy antinatural no me parece. Otra cosa es que no estés acostumbrado a verlo.

      Es cierto que dos hombres no pueden parir un hijo entre ellos (con una mujer sí), pero eso no lo convierte en antinatural. Los peces pueden sobrevivir debajo del agua y tú no puedes hacerlo porque te ahogas y te mueres. Y aun así, eres natural. No te llamamos antinatural porque no sepas mantener nuestra especie debajo del agua. Así es la diversidad de nuestro mundo: unos pueden hacer unas cosas, y otros otras.

      Pero tú dices que necesitamos mantener la especie a salvo y una de las manera de hacerlo es procreando. Bueno, yo opino que los animales “homosexuales” pueden cazar, transportar alimentos, crear refugios, proteger a la manada y cuidar de los hijos. O sea, podemos ser granjeros, camioneros, arquitectos, policías y profesores. Y también nadadores. Los gais ayudamos a preservar nuestra especie en la misma medida en que lo hacen los heterosexuales. Solo se trata de ampliar un poco tu punto de vista sobre la supervivencia.

      Sobre las maricas locas que se desnudan en las carrozas: Si te molesta que los gais se desnuden, espero que también te molesten las mujeres hetero que hacen topless en la playa, o los heteros que practican nudismo y los heteros que invitan a las chicas a alcohol gratis por enseñar las tetas en una discoteca; Si lo que te molesta es el sentimiento de orgullo por ser gay, déjame que lo explique: es una celebración de los derechos conquistados y un ejercicio de visibilización, es defender los derechos LGTB y es una crítica a la homofobia que aún existe. Se conmemora el día del orgullo gay porque en EE.UU. los policías heterosexuales sobornaban a los gais de los bares y discotecas, y si no les daban dinero, les daban porrazos, los echaban de sus trabajos, los metían en la cárcel o en psiquiátricos con electroshocks y lobotomías. Ese día se celebra por Stonewall, que fue la noche en la que los gais, las lesbianas y los travestis se negaron al soborno y enfrentaron a la policía. Se celebra ese día porque es el símbolo de la lucha por la libertad sexual y de género, y no por el simple orgullo de ser gay. Además de ir en carroza, se reivindican los derechos que aún no tenemos en nuestro país y el resto del mundo, con pancartas, proclamas políticas y todo; Si te molesta que beban daiquirí sin camisa en una carroza, bueno, así es la modernidad. A la gente le gusta la fiesta y el desfase. A los heteros también. Si nunca viste la versión heterosexual de las carrozas gais, te puedo enviar algunas fotos y vídeos. ¿Recuerdas las fiestas de Magaluf en Baleares? Las mujeres heteros se quedan en tetas y le chupan el rabo a los heteros borrachos a cambio de copas gratis. Y sin embargo, decimos que son jóvenes locos, y no heterosexuales guarros y promiscuos. Cuando un gay es promiscuo, es un gay promiscuo, pero cuando lo hace un hetero, solo se ve a una persona promiscua y nadie se fija en su orientación sexual. De sexualidad solo se habla cuando es un gay el que lo hace.

      Honestamente, creo que lo ves antinatural porque aún tienes prejuicios. Esos sí: culturales, sociales y aprendidos desde pequeño.

  22. Fernando dice:

    Jacintoh, ¿verdad científica? ¿Lo natural? ¡Si precisamente lo que más abunda en la naturaleza es la diversidad! No se trata de comulgar con ruedas de molino: se trata de abrir los ojos a la vida y darse cuenta de que no hay “opciones” correctas o incorrectas, sino opciones diversas que uno, recordemos, NO elige (llamarlas “opciones”, por tanto no es del todo acertado).

  23. Jacintoh dice:

    Fernando, al menos tú respondes con amabilidad, sin la necia soberbia de los otros que además son unos ignorantes. Repito que yo no soy un científico pero mi mentalidad sí lo es, no creo en farsas ni patrañas ni dioses ni mucho menos en supersticiones.
    Discutíamos un hecho objetivo: si el gen homosexual existe o no existe, es decir, si el homosexual nace o se hace. Pues bien, la naturaleza puede ser todo diversa que quieras pero ese gen NO EXISTE.
    Aspecto en el que sí llevas razón es que la persona no elige ser homosexual, esa inclinación comienza a formarse desde la más tierna infancia siendo el individuo completamente inconsciente y ajeno al proceso, en muchos casos no llegan a darse cuenta hasta que con la pubertad o incluso la adolescencia empiezan a aflorar los impulsos sexuales. Es por tanto el entorno familiar y social el que fuerza la desviación del patrón natural, no la genética.
    Y con este comentario cierro mi participación en el artículo, no tengo interés en seguir discutiendo el tema ni en reforzar la opinión del barandas que dice que quiero llamar la atención.

  24. marcos dice:

    Jacinto, eres tan ofensivo que no merece la pena prolongar esto. Si es por investigaciones, todos podemos sacar estudios hasta de debajo de un mojan. En un sentido u otro. De lo que hablamos es de personas. Mucha mente científica pero muy poco corazón. Descansa. Boas noites

  25. Juan Pérez dice:

    “colgar a los maricones”, “un puñado de locas”… Un tonto del culo es un tonto del culo; a estas alturas de la vida la única respuesta que mereces es el desprecio o la indiferencia, elige tú :) A ver si te animas y firmas con tu nombre real, así sabremos que nombre y apellidos se esconde detrás de ese estudioso del genoma humano. Saludos.

  26. Jacintoh dice:

    Había dado por terminada mi participación en este asunto pero veo que además de necio eres porfiado, Juan Pérez, por eso y porque parece que nunca estás bastante caliente, buscas pelea y llevarte más palos… mira, babieca, a los maricones hay paises donde los cuelgan por el solo hecho de serlo, eso lo sabemos todos y de ahí mi comentario pero tú no ves más allá de tus narices. Y en cuanto a las locas, son eso, mariconas indecentes que se suben a carrozas en pelotas para sobarse y exhibirse sin pudor alguno y que dicen reivindicar el “orgullo gay” como si eso fuera motivo de orgullo. Eres un majadero, Juan Pérez.

  27. Juan Pérez dice:

    Tú mismo te retratas cada vez que escribes. A tipos como tú les tiras un poco de la lengua y sale el homófobo (entre otras cosas) que llevas dentro. Tú ganas, doy por cerrada mi participación aquí.

  28. Norris dice:

    Creía que había cerrado este portal. Una alegría comprobar que no. Es una lástima que una plataforma de debate de natación se ensucie con la participación de comentarios que no llevan a ninguna parte. También es cierto que en comparación con otros portales de natación extranjeros el nivel de los participantes está en consonancia con la mediocridad de la natación española, salvo excepciones como Belmonte. En todo caso, celebro la continuidad de Natacción porque es el único medio que informa a diario en castellano de nuestro deporte.

    • Juan Pérez dice:

      Sí Norris, lo cierto es que es una lástima que no haya mayor participación. A mí también me extraña. Hay algunos por ahí que han desaparecido (Alvaro Contreras, Baldomero…). En cuanto a la mediocridad, tampoco es eso hombre, el mundo no se acaba en Belmonte. Saludos.

  29. Jacintoh dice:

    ¿Tienes que zanjar la discusión con insinuaciones y acusaciones falsas?.

    Amigo, me gusta tu página, valoro el esfuerzo que supone en este país donde el poder público es una apisonadora, enfrentarse con esa gentuza pero a mí no me incluyas, no soy homófobo y he dado explicaciones razonadas de mis opiniones. Tú y otros caéis en el estúpido buenismo de suponer que ser homosexual también es ser buena persona, como si no existieran violadores, pederastas y auténticos hijoputas maricones, igual que en el resto de la sociedad, hay de todo.

    Lo crítico que eres para unas cosas y lo políticamente correcto que quieres ser en otras. Conmigo no vale ese juego, ya soy mayor y te aseguro que he sufrido mucho más que tú. Cuando contestes alguno de mis comentarios, léelo antes dos veces porque si respondes de forma impulsiva meterás la pata… o eso o me bloqueas para que no pueda participar. Este sitio es tuyo, yo tengo el mío propio.

    Saludos.

  30. Juan Pérez dice:

    Jacintoh, si en el fondo eres un trozo de pan :)

  31. Edu dice:

    Felicidades a Fabio por el artículo. Aborda uno de tantos temas a los que habitualmente los/as entrenadores/as de natación actuales hacen oídos sordos: ‘Es una cosa de chavales’. Igual que cuando un nadador/a se quema, agotamiento psicológico, la reacción es completamente insensible a la realidad de lo sucedido ‘si este se va, ya vendrá otro detrás’. Sin entender en ningún caso la realidad del caso ni el mínimo gesto empático para encarrilar la situación del individuo, una gran mayoría de entrenadores vive inmerso en la perversión de su egocentrismo: el nadador es meramente un instrumento para que él alcance su sueldo y si X nadador no está para lo que él quiere, no hay porqué preocuparse, detrás viene uno más joven y más hambriento.

    Respecto al debate creado en los comentarios decir lo siguiente:
    Jacintoh, yo no sé si eres homófobo o no lo eres o te da igual o eres gayfriendly o eres rubio, moreno, negro o una mujer escribiendo con nick masculino o un niño. No sé lo qué eres y lo que no eres, y aunque pudiera saberlo, ¿quién soy yo para decirte lo que tú eres y lo que no? Nadie es quien para poner etiquetas sobre otras personas. A eso se le llama estigmatizar. Por lo que siguiendo esta premisa, por un lado me limitaré a responder en base tus palabras y, por otro lado, te pediré que si no te gusta que te etiqueten como homófobo no etiquetes tampoco al resto como antinaturales o whatever.

    Afirmar que la homosexualidad (y por extensión el colectivo LGTB) sufre una desviación del patrón natural, es decir, que existe un patrón natural que es el heterosexual y el resto son desviaciones del mismo, constituye una afirmación que la humanidad ya ha vivido en la historia reciente. En concreto, para unos existía una raza pura y natural y el resto eran también desviaciones de esta naturalidad por lo que, en aquel momento, todos aquellos que no siguieran su establecido patrón de naturalidad fueron perseguidos y asesinados: judíos, negros, homosexuales, discapacitados y demás colectivos. Siguiendo tus palabras, a día de hoy tienen derecho a realizar todas las actividades puesto que pagan impuestos. Ergo lo que normaliza al colectivo LGTB es el pago de impuestos. Y por último, dices no ser científico pero tener una mentalidad científica.

    Me parece bastante burdo y absurdo centrar el asunto en los términos que se ha planteado. Comprendo la profunda preocupación, intriga, curiosidad y ganas de saber que causa a Jacintoh el origen de las conductas no-heterosexuales. Sin embargo, diré que en la humanidad hay muchos más misterios que la comunidad científica no ha podido desvelar ni concluir y hemos seguido avanzando como sociedad. No nos han paralizado y hemos puesto nuestra energía en el futuro con los medios que el presente nos otorgaba. Lo hecho, hecho está pero no podemos paralizarnos. Hay muchos misterios por averiguar: la construcción de las pirámides egipcias, el origen de la vida, la formación del lenguaje en el momento de aprendizaje, la cura del alzheimer, el teletransporte y un largo etcetera perteneciente a cada sector. Ningún sector lo sabe todo del todo y por ende, solo queda seguir avanzando. Por lo que parece muy bastardo poner en entredicho el respeto a un homosexual. ¿A caso existe el gen heterosexual? Lo siento, pero tampoco existe el gen heterosexual.

    La única diferencia entre un individuo heterosexual y homosexual es “la elección de objeto”. Unos escogen un sexo diferente al propio y otros, el mismo. No obstante, conviene recordar que la homosexualidad no es algo de hoy y tiene muchos más años que el cristianismo. Los antiguos griegos vivían inmersos en un sistema bisexual para los hombres. Epicuro se pasaba el día de orgía en orgía. Lo que hoy en día hay es una moral cristiana que es una losa. La homosexualidad, además, es un comportamiento común en un montón de especies de la naturaleza. Google está plagado de estos artículos, pero cada uno escoge que prefiere leer claro 😉 incluso si nos ponemos serios en este tema, cabe abarcar cuestiones del tercer sexo. Australia no hace mucho reconoció la existencia de dicho tercer sexo, así que sus DNI no solo hay hombres y mujeres.

    Si la gente homosexual quiere ir de la mano por la calle o alzarse en una carabana bailando, ¿por qué no? Eso no quita que tras dichas acciones hayan excelentes matemáticos, científicos, profesores o profesionales de su rango. La diferencia se reduce a que, en el caso de los chicos, practican el sexo anal. Corrijo, una de las mayores fantasías del hombre heterosexual es penetrar el orificio anal de la mujer y, en menor, medida también ser penetrados por ellas. Además el punto G del hombre ahí se encuentra.

    Me parece completamente fuera de cualquier espectro de respeto, calificar y valorar un individuo por un aspecto de su vida el cual no incumbe a nadie más que a esa persona y a su compañerx. Si no se cumple con lo establecido que es el partiarcado heterosexual, no eres natural ni normal. El ser humano es normal y natural, se acueste o no con alguien, indiferentemente de con quien se acueste, indiferentemente de si proceder tiene base genética o no, si paga o no impuestos. Sencillamente por su condición de ser humano, es normal y natural. Y los negros discapacitados homosexuales que no pagan impuestos, también 😉

    Por último Jacintoh, en todos lados cuecen habas. En el colectivo LGTB también hay corruptos y corruptores como en el colectivo heterosexual, sin embargo, lo que se trata es la discriminación de LGTB.

  32. JF dice:

    Edu, creo que la explicación que acabas de dar es para quitarse el sombrero 45 veces y regalártelo cada una de ellas. Entre el artículo de Fabio y la glosa de tu comentario tenemos contenido para pensar durante unas cuantas décadas. Un fuerte abrazo a los dos.

  33. Ivaninho dice:

    Pues yo estoy totalmente de acuerdo con Jacintoh. Yo lo siento si la gente se engafa o se ofende por mi honestidad, sobretodo los que van con mentalidad de “progre” y de evolucionados. ¿Evolucionados? Para mí, y para la naturaleza, la homosexualidad conlleva a la involución (todo lo contrario a la evolución), y a la degradación de, en este caso, la especie humana. Todo ser vivo está creado y concebido genéticamente para procrear y tener descendencia, para transmitir sus genes a futuras generaciones, con el objetivo de dar continuidad a la especie. Y para ello, el macho y la hembra deben estar unidos sexualmente. Y todo lo que no sea así, es INVOLUCIONAR y DEGRADAR la especie, sea cual sea. La homosexualidad no es algo “normal”, “natural”, sino todo lo contrario. Con todo esto no quiero decir que los homosexuales sean malas personas ni mucho menos. Sólo son personas con un trastorno sexual u hormonal. Seres humanos, seres vivos igualmente respetables, pero con un problema. Lo que no se puede hacer, es hacer pretender que la gente vea normal, lo que no lo es. Y dicho sea de paso, si los homosexuales están luchando por sus derechos, y por que sean vistos por la sociedad como una condición sexual “normal” y respetable, mal encaminados van. Si para luchar por ello tienen que montar una macro fiesta, armándola, yendo desnudos o semidesnudos y haciendo las “locas”… mal encaminados van. Así están logrando todo lo contrario. Quien quiera que le respeten cívicamente, que también se comporte cívicamente. Yo no voy por ahí armando follones para reivindicar mi heterosexualidad.

    • Alberto dice:

      Hola, Ivaninho. Creo que reivindicas tu heterosexualidad todos los días, cuando besas a una chica en la discoteca, cuando ves la tele y dices “qué buena está la periodista”, cuando le presentas tu novia a tus padres… Y así 24 horas al día durante todos los años de tu vida. Nosotros no.

      El hecho de que te parece horrible que las locas se desnuden en las carrozas, déjame decirte que en los años 60 hacían manifestaciones en las que los gais se vestían de traje y corbata para dar buena imagen. Pero eso tocó en los 60. Ya lo dejamos atrás. No tenemos que dar buena imagen de nada. Damos la imagen que nos salga del cipote, igual que tú das la imagen que a ti te sale del tuyo, lógicamente. Esa actitud de decirnos cómo debemos comportarnos, y decirnos que debemos guardar las apariencias, es un poco reaccionario.

      Ya expliqué en mi respuesta a Jacintoh algunas de las razones por las que la homosexualidad es natural. El hecho de que dos hombres o dos mujeres no puedan tener hijos entre sí no nos convierte en antinaturales. Es tu punto de vista el que lo ve antinatural. La homosexualidad también se encuentra en las especies animales. Y la supervivencia de la especie no depende únicamente de la procreación. También tenemos que alimentarnos, tener una casa, ropa, trabajo, educación, etc. Existen varios roles en una manada: el que recolecta, el que caza, el que protege, el que gestiona… Procrear es necesario, pero no es necesario que lo hagamos todos. De hecho, en el momento actual que vivimos, hay superpoblación y se necesita procrear menos. El mundo no se está perdiendo nada porque los gais no estemos procreando. Igual que no pasa nada por los millones de heterosexuales que han muerto sin haber procreado nunca. Sonríe, que la humanidad está a salvo. Y si un día hacen falta más bebés, puedo procrear con una mujer si es necesario. Espero que ahora puedas descansar más tranquilo.

      Entiendo que te hayan educado en la homofobia o tengas las ideas que tengas, pero me gustaría decirte que llamar antinatural a alguien es muy, muy feo. Es como llamarme monstruo de la naturaleza. En serio, es muy ofensivo. Sobre todo, cuando no es cierto.

  34. JF dice:

    Bueno, queda claro después de esto la necesidad de gente que tenga la valentía de escribir, como Fabio (dando su nombre, cosas que otros cobardes de por aquí no hacen) para intentar amainar tanta subnormalidad galopante. Eso sí que es preocupante, Ivaninho o Jacintoh, y no la homosexualidad. Como bien ha dicho Eduardo, con quién se acueste cada uno no ofende ni duele a nadie. Sin embargo, gente con un retraso mental -tanto cronológico como deficitario- como vosotros sí hace daño, muchísimo daño a la sociedad. De hecho todos y cada uno de los argumentos que ha empleado el visionario de Ivaninho para atacar a los homosexuales los deberíamos emplear para encarcelar a retrógrados repugnantes como él.
    Es decir, con los mismos argumentos, voy a explicar por qué él no debería existir: toda la gente intolerante, paleta, ignorante y cerrada no debería existir para no traspasar sus genes a nadie más, es decir, sería positivo crear una especie de cuarentena para evitar su procreación, precisamente porque degrada a nuestra especie y seguramente a todas las demás. Con esto no quiero decir que los retrógrados homófobos sean malas personas, ni mucho menos. Solo son personas con un trastorno mental que les impide ver el mundo tal y como es. Deberían pasar por una fuerte terapia de electroshock, y si no se curan, deberían ser exterminados en duchas de gas, como hacían los nazis que seguro que tanto admiran. Realmente los retrógrados con deficiencias mentales son seres humanos, seres vivos igualmente respetables, pero con un problema. Lo que no se puede hacer es pretender que la gente vea normal lo que no lo es (muchísimo más respetable, por favor, y esto va muy en serio, son las personas con algún tipo de discapacidad, que obviamente están en otro plano y muy por encima de los voluntariamente retrasados). Y dicho sea de paso, si los homófobos retrógrados cavernícolas deficientes están luchando por sus derechos, como este pobre hombre que quiere buscar su minutito de atención (pero anónimamente, porque supongo que ni su retraso le impedirá ver las tonterías que escribe), y si igualmente buscan que alguien en este santo mundo los acepte y les ría las gracias, mal encaminados van. Deberían coger un librito, leer alguna noticia, no sé, abandonar quizá esa ignorancia que les deja en ridículo cada vez que abren la boca o sucede el terrorífico hecho de que se deciden a escribir. Si para luchar por que alguien les haga casito tienen que escribir estupideces en un foro y quedar en ridículo delante de toda la natación española… mal encaminados van. Y además, repito, cobardes. Así están logrando todo lo contrario, que la gente cada vez valore más a los homosexuales y rechace más a la gente con serios problemas mentales. Quien quiera que le respeten cívicamente, que también se comporte cívicamente. Los homosexuales no van por ahí escribiendo gilipolleces para reivindicar que no son subnormales.

  35. JF dice:

    Es más, incluso me atrevería a afirmar que Jacintoh y el otro son la misma persona, que tiene que crearse dos cuentas para intentar reafirmar su endeble personalidad y su ridícula opinión. Casi que lo prometería, porque sería muy triste que existiese más de un ser humano, por llamarlo de alguna forma, que pensase así.

  36. Ivaninho dice:

    Al señor JF. Si yo soy cobarde por no poner mi nombre, también te estás calificando así a ti mismo. El nombre “JF” no está inscrito en ningún registro de empadronamiento de España. Por otra parte, al contrario de lo que tú dices, a mí no me molesta en absoluto con quién quiera acostarse cada uno, sea homosexual o heterosexual. Ni siquiera dije nada parecido. Así que no inventes. También cabe destacar que tu uso reiterativo de insultos y descalificaciones hacia mi persona, deja patente tu falta y carencia de argumentos, ya que no eres capaz de argumentar nada, sólo de descalificar. Lo de meter en cuarentena… bueno, ahí también patinaste, amigo. Yo no dije que haya que marginar a los homosexuales, apartarlos ni nada parecido. Vuelves a mentir. Para empezar, no es necesario, ya que sus genes no van a ser transmitidos, pues en dos seres del mismo sexo es improbable que eso ocurra, ya que no hay reproducción. Primero eso. Y en segundo lugar son personas iguales, con las mismas características que los heterosexuales, exceptuando el apartado sexual. Sólo que tienen un problema, al igual que también tienen un problema los sordomudos, los cojos, o los esquizofrénicos paranoides como tú. Y a tí no te metería nunca en una cámara de gas. Más bien te trataría como a una persona enferma a la que hay que ayudar. Tal vez será que soy mejor persona que tú… Pero a nadie por tener un problema o enfermedad hay que tratarlo mal. Por cierto, tal vez te gustan mis ideas, al contrario de lo que quieres dar a entender. Lo digo porque copias casi todas mis frases. Eso quiere decir que te gusta lo que escribo. Es un placer para mí. Gracias.

  37. JF dice:

    Yo a alguien que dice que los homosexuales “Sólo tienen un problema, al igual que también tienen un problema los sordomudos, los cojos, o los esquizofrénicos paranoides” sí le metería en una cámara de gas. No te mereces menos amigo. El mundo estaría mejor sin gente como tú.

  38. Ivaninho dice:

    Al señor JF. Entonces por lo que veo, quien admira a los nazis eres tú, no yo como me acusas. Pues nada, ya se te acabaron los argumentos. A ver quién es ahora el que está diciendo barbaridades. Pasaste de insultar a desearme la muerte. De mal en peor. Acabas de perder toda la razón. Bueno, no la perdiste porque nunca la has tenido. Soy mejor persona que tú. Yo jamás mataría a nadie por muy malo o dañino que sea, y ni mucho menos por un defecto. Ve a terapias, a un psiquiatra y toma medicación. Cúrate eso, por favor. Pero primero coge una toalla y límpiate la escupa que te sale de la boca como consecuencia de la rabia. No quiero verte sufrir de esa manera. Ánimo, que tú puedes, campeón. Salud y suerte.

  39. JF dice:

    Iré. Pero el mundo estaría mejor sin gente como tú. Eso, aunque yo me tome muchas pastillas, no va a cambiar. Y para qué me voy a molestar en explicar algo alguien a quien no le entra en la cabeza. Si después de lo que han escrito Fabio y Eduardo aún eres capaz de escribir esas barbaridades, yo ya no puedo hacer nada y el mundo estaría mejor sin ti. Un abrazo campeón.

  40. Jacintoh dice:

    Hostia! la LGTB!! con la iglesia hemos topado!!! con la iglesia gay quiero decir. Con estos hay que cogérsela con papel de fumar porque ven homófobos hasta debajo de las piedras.

    El caso es que yo quería dejar la discusión pero no paran de mencionarme y no precisamente de manera amable. El tal Edu con el victimismo y la incultura propios de su secta, dice que tampoco existe el gen heterosexual pero no soy yo quien inventó esa teoría sino científicos maricones que pretendían descargar su mala conciencia por ser en muchos sitios considerados unos viciosos, naciendo ya homosexuales entonces eran inocentes. Efectivamente, no hay genes de la heterosexualidad ni la homosexualidad ni bisexualidad ni de ninguna clase de sexualidad, lo que hay es un comportamiento sexual humano asociado al género biológico que asigna una identidad a cada sexo, la homosexualidad es una perversión de esa identidad provocada por las condiciones ambientales.

    El tal Edu tiene grandes lagunas del conocimiento y además fantasías, sí se sabe como se construyeron las pirámides o el punto G no existe, ni en el hombre ni en la mujer aunque lleva razón en que desconocemos muchas cosas todavía, por ejemplo aún no se ha descubierto la vacuna contra el SIDA. Esa es la razón por la que los homosexuales se casan hoy, no por amor sino por miedo a contraer la enfermedad. Antes de los años 80 en que la enfermedad empezó a causar estragos entre el colectivo, ni se les pasaba por la cabeza porque unida a la homosexualidad casi siempre va la promiscuidad. Conocí a un chico que frecuentaba los clubes gays de Barcelona y contaba que en ellos existía el “cuarto oscuro” en el que entraban a dar y tomar sin mirar con quien en auténticas orgías, este chico murió antes de cumplir los 30.

    El otro, el tal JF, es todavía más ofensivo, sectario y paranoico, piensa que también soy Ivaninho y basta con echar un vistazo a la forma de escribir de cada uno para advertir las diferencias. El administrador puede corroborar que las ip proceden de distintos sitios.

    • Alberto dice:

      La promiscuidad, como la polinización de las plantas, es muy natural y positiva para la procreación y la supervivencia. Los animales son muy promiscuos y no acostumbran a crear familias. Así te aseguras la continuidad de la especie, que tanto te preocupa.

      Si ves mal la promiscuidad es porque has sido educado en la culpa católica. Lo siento por ti y tus represiones. Ojalá logres curarte pronto.

  41. Edu dice:

    Ivaninho, la gente no se ofende por la honestidad sino por el menosprecio expresado. Dando por buenas tus premisas -opinión que no comparto- y considerando que la homosexualidad tiene un claro sentido involutivo puesto que a tu parecer todo ser humano es concebido genéticamente para procrear y tener descendencia, me gustaría saber qué opinión te merecen aquellos quienes, por ejemplo, manteniendo una relación heterosexual y siendo fértiles sexualmente, deciden adoptar? Y las parejas que no son fértiles? y las parejas fértiles que deciden ni tener descendencia ni adoptar? y la gente que decide no emparejarse? y los solteros? y los asexuales? y aquellos/as que se dedican al culto espiritual? Qué hacemos con todos estos colectivos que no cumplen la regla de oro de la reproducción y asegurar la especie? Qué hacemos con su ‘problema’? Por qué no reciben el mismo trato que el colectivo LGTB? Por otro lado, la especie humana debe estar preocupada por su continuidad? La meta por la que vivir es individual y cada uno escoge su porvenir y cómo hacer. Hay quienes considerarán que su misión en la vida es asegurar la especie y por eso tendrán un hijo, otros les hará sencillamente ilusión tener un hijo de su propia sangre, otros adoptar y otros no tener. Otros considerarán que su misión en esta vida no tiene que ver con la descendencia. Entre todos estos habrán homosexuales y heterosexuales, y una pareja homosexual igual que una pareja heterosexual infértil puede recurrir a un vientre de adopción.

    En fin, que la descendencia y con quien uno se acueste nada tiene ver. Que la especie humana no está en peligro de extinción y el individuo tiene la capacidad de decidir si quiere tener descendencia. Por otro lado, la homosexualidad hace bastante tiempo que desapareció del DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) por lo que quizás convendría actualizarse en tanto lo que es una enfermedad y lo que no. Además, si quien es homosexual no considera serlo un problema, quién eres tú para decir si es un problema o no? No serás un gay reprimido y para ti lo será? 😉

    Jacintosh, ¿yo pertenezco a una secta? jajaja después de ver tanta descalificación, me alegra que le pongas un poco de humor al asunto :-) No obstante, no comparto tu idea de la motivación que tienen para contraer matrimonio las parejas homosexuales. Has pensado que quizás una pareja homosexual que ha pasado toda vida juntos, igual que una heterosexual, pide tener los mismos derechos como, por ejemplo, el derecho a herencia por ser cónyuge en el caso de no haber testamento? Desde cuándo el matrimonio es el antídoto al SIDA? Ya lo sabe el Ministerio de Sanidad? jajaja Existen muchos tipos de pareja: cerradas, abiertas, permisivas, etc. Y esto no es algo propio del colectivo LGTB. En el entorno heterosexual también ocurre pero si para ti ni existe el punto G de hombres y mujeres pues…
    Respecto a la promiscuidad, permíteme añadir el concepto de visibilidad. Es decir, la promiscuidad no es exclusiva de homosexuales, pues seguramente todos recordaremos algún colega ligón que se acostaba con todas las tías que podía y más, y viceversa, la chica que tenía la misma fama. En adultos ocurre de forma similar independientemente si son heterosexuales o homosexuales. La diferencia radica en la visibilidad. El colectivo LGTB lo hace visible y lo acepta mientras que el patriarcado heterosexual lo reprime y se avergüenza mientras se va de putas sin que su esposa lo sepa. Por qué será que los puticlubs son todos para heterosexuales? Respecto a las discotecas con cuarto oscuro, recomendarte viajar más y conocer otras culturas y destinos. Por ejemplo, en Berlin existen discotecas heterosexuales con el mismo formato.

    De todas formas, creo que el debate se va de la denuncia del artículo. ¿Por qué un nadador es discriminado por sentirse atraído por personas de su mismo sexo? No hay motivos.

  42. Jacintoh dice:

    Ufff! qué cansina es esta gente, qué comentarios tan largos… y que si los peces, que si el topless de las mujeres o que hay que ir a Berlín para encontrar un cuarto oscuro para heterosexuales como los que había en cada club gay… ya expliqué en otro post mi experiencia con compañeros nadadores homosexuales. Y aquí sí que de verdad doy por terminada mi participación en este artículo.

    • Alberto dice:

      Te quejas de que no damos argumentos y, cuando los damos, son demasiado largos y cansinos. Los tuyos también lo son y los hemos leído. Pero se ve que a ti lo de leer te cuesta más de lo normal.

  43. Piscis dice:

    Creo que es lo único coherente que has dicho y hecho hasta ahora Jacintoh. Eres tú el que ha venido a descalificar y tú solito te has dado cuenta de que sobran tus comentarios en este post.

    En cuanto a Edu, decir que sus comentarios son igual de buenos o más que el artículo. Para enmarcarlos.

  44. Jacintoh dice:

    “Piscis” jaja! est@ desde luego que no lo puede disimular.

  45. Edu dice:

    ¡Hola a todos! Llego tarde, pero llego. Aunque muchos ya han dejado más que claro una visión lógica (si nos consideramos a todos como personas, claro) sobre este tema de discriminación sexual, creo que no está de más que, con mi mínima participación, sume a dicha opinión.

    No me gusta jerarquizar, pero en este caso es necesario y lo utilizaré para que algunos vean como debería ser, ya que la sociedad nos obliga a diferenciarnos según criterios estúpidos, como el género o la condición sexual, que realmente INVOLUCIONAN (que sabemos lo que significa perfectamente, gracias). Querría hacer referencia a algunos argumentos como persona, ciudadano, apasionado de la ciencia, homosexual y por último aludiendo a mi género, puesto que quiero recalcar que no pueden existir condicionantes en relación a este término que determine la concepción que se tenga de una persona, primer paso para poder entender y hablar sobre el concepto de evolución. Algunos deberíais repasar esto…
    No me cabe en la cabeza (yo también soy honesto y considero la fracción científica de mi mente) cómo se puede hablar tan gratuitamente del concepto de evolución estando tan influenciado (desgraciadamente por ideas típicas de la sociedad que nos gobierna) y más aún siendo consciente de ello. Vamos a ser justos con los términos que fácilmente, personas como Jacintoh y Ivaninho utilizan para desacreditar, menospreciar e intentar ofender, (y digo intentar, ya que en ningún caso, lo siento por vosotros, no es así) porque digáis lo que digáis, que me saltéis con que los homosexuales tenemos, por supuesto, los mismos derechos que cualquier ciudadano, habiendo sido capaz de escribir que no somos normales y naturales, término que ODIO, ya que la normalidad se confunde habitualmente en mentes tan científicas como la de este personaje, con el concepto “habitual”, me produce la máxima repulsión. Que se vea más no cerciora su “normalidad”, por favor, vomito…
    Es muy fácil lanzar cuchillos contra nosotros entendiendo “evolución” como “capacidad reproductiva”, pues bien, si tu grandilocuente mente científica se ha atascado en que meterla es lo único a considerar de forma estricta para que la evolución exista, el que está desgraciadamente equivocado, eres tú; además me apena sinceramente que pienses así, que no seas capaz de ver más lejos dice mucho de ti, y perdonad si molesta que dirija mis comentarios con cierta dureza, pero… es que los vuestros no sacan una sonrisa. Si hay alguien que tiene un problema, eres tú, Ivaninoh. Creo que es de vital importancia incluir en el término del que hablamos los conceptos de persona, humanidad, convivencia, tolerancia y de construcción y con ello deshacernos de prejuicios, cosas que estamos hartos de oír y, también desgraciadamente, tergiversar.
    Aplaudo la absoluta inmersión en el tema compartiendo con todos datos e informaciones muy interesantes y valorables, pero siento decirte (aunque ya te han contestado magníficamente a ello) que el gen heterosexual tampoco existe, lo que me da pie a decir que cualquier argumento que se utilice para considerar a los homosexuales estigmas en la evolución, quedan totalmente invalidados. Caes en definir por tu cuenta la evolución, y cualquiera que se atreva tiene que tener en cuenta que es un concepto maravillosamente amplio y que incluye mucho más de lo que tristemente se habla aquí, y entended este “tristemente”, que haya gente que piense así… es triste.

    Y oíd, naturales somos todos, normales, ¿Quién lo decide?

  46. Ivaninho dice:

    Es normal que tanto JF, como Alberto y Edu tomen esa postura defensiva, como si los estuvieran matando. Digo que es normal, porque son maricones… !Perdón! Homosexuales mejor dicho… Y lo sé porque hablan de los homosexuales en primera persona. Y se lo toman como un ataque personal. Lo único que les falta es pegarme con el bolso o que se quiten el zapato y me peguen con el tacón en la coronilla. Son como las gallinas en un gallinero. Pero no se preocupen, no los voy a maltratar ni menospreciar ni mucho menos. Lo único que me dan es lástima. Me gusta ayudar a la gente con enfermedades como la que ellos tienen. Lo último que haría en la vida sería reirme de una persona enferma. Ojalá puedan poner solución a ese PROBLEMA y curarse algún día. A ellos les duele el no ser personas normales. O tal vez les duele la conciencia por saber que están contribuyendo a la degradación y malformación de la especie humana. Saludos a todos.

  47. Juan Pérez dice:

    Ivaninho, deberías mirártelo; resulta bastante desagradable leer la sarta de estupideces que escribes. Cuesta creer que pienses así. Hoy se ha ido un valiente como Pedro Zerolo, de ahí que resulte aun más repugnante soportar tus sandeces.

  48. Pepe dice:

    Hay que ser verdadera MIERDA para regodearte de la muerte de alguien por su orientación sexual, como ha ocurrido en el caso de Zerolo, o para insultar a una persona por amar a quien le apetezca. Verdadera escoria humana, carne de vertedero, escoria, chusma, inmundicia con patas.

    Pero pese a lo repugnante que eres, has hecho un favor a la causa. Porque todo el mundo ha podido comprobar la altura intelectual tanto del artículo como de algunos comentarios que lo apoyaban, a la par que han podido apreciar lo deleznable, patética, ridícula y absurda que es la opinión de un homófobo en 2015. Y lo del retraso mental de “lo sé porque hablan en primera persona…” ¡¡¡¡Bravo!!!! Todavía tendrás el valor de creer que después del descubrimiento que has hecho eres inteligente y todo. Dios mío, la ignorancia e, sin duda, el peor de los males, la enfermedad más peligrosa. El único anormal que hay aquí eres tú, que no has podido apreciar lo que el 99% de la gente que ha leído el artículo sí ha hecho. Desde luego espero que tú sí seas estéril y no contribuyas a la degradación humana. Deja de hacer el ridículo por favor, que este artículo es serio, esta página es seria, y la gente que lo lee, exceptuándote a ti, es seria. Deja de buscar tu minuto de protagonismo para rellenar el vacío que tiene tu mierda de vida, y que es tan grande que tienes que dedicarla a joder a los demás. Suicídate o haz lo que te venga en gana, pero deja a la gente ser feliz y deja de molestar.

    Mi enhorabuena a Fabio por escribir el artículo, al administrador por apoyarle, y a la gente que lo ha leído y entendido por no seguir en el siglo XV. Y enhorabuena a Ivaninho por demostrarnos la vida tan triste que hay que tener para seguir siendo homófobo en el año 2015.

    Saluditos

  49. sonatayfuga dice:

    La verdad que es triste que alguien por su orientación sexual sea menoscabado, apartado, capi disminuido , etc, en un deporte en nuestros tiempos. Los atletas son atletas y no hay que entrar en mayores ni menores consideraciones que su dedicación cuales fuera que sean sus logros . Da pena ver que sea este el artículo más comentado cuando estamos hablando de un asunto deportivo. Y lo podemos trasladar, por desgracia y vergüenza, a cualquier otro terreno de la vida. Seamos personas y respetémonos . Saludos

  50. Carmen Capote dice:

    Ivaninho, eres tan cutre que le has quitado el protagonismo a Jacintoh!

    Más nombres y apellidos y menos pseudónimos!

  51. Edu dice:

    Hola. Soy Edu, el primer usuario que posteó con este nombre el presente artículo. No entraré a debatir nada pues como ya dije, se aleja del contenido del artículo.

    Sólo quería pedir al segundo usuario que ha firmado con el mismo nombre ‘Edu’, que usara alguna seña de diferenciación en su nickname a fin de que los demás comentaristas y lectores puedan identificarnos. Quizás nos llamemos de igual manera pero somos diferentes personas. En una web que no exige registrarse, conviene prestar atención a estos detalles.

    Gracias y un saludo.

  52. Juan Pérez dice:

    Gracias Edu “original”. Lo tendremos en cuenta. En todo caso, lo relevante es el contenido del comentario, no quien lo firma mientras lo haga con seudónimo o firma que aporte tan poco sobre la identidad del firmante como “Edu”. Saludos.

  53. Eva F dice:

    La homofobia que se respira en muchos comentarios ya es motivo de celebración del día del Orgullo Gay. Me avergüenzo de pertenecer a una sociedad con personajes, que no personas, como estos, que llevan la pseudociencia como bandera y a los que les corren el odio y la intolerancia por las venas.

  54. Jacintoh dice:

    ¿El comentario que puse ayer no te gustó, amigo?, pues me limité a copiar y pegar un artículo de prensa…

    http://www.abc.es/madrid/20150706/abci-resaca-orgullo-basura-alcohol-201507052146.html

    que es la pura verdad pero no agrada a los entusiastas de la homosexualidad. Sin embargo, el de esa que dice que “no soy persona sino personaje”, ese sí lo dejas para terminar la discusión sobre el artículo. Qué timorato eres, Juan Pérez.

  55. Juan Pérez dice:

    Mira Jacintoh, una nadadora francesa sufrió hace unos días una fractura de nariz como consecuencia de una agresión homófoba. Creo que no has entiendo nada… Dejaré este último mensaje tuyo porque no puedo pasarme el día pendiente de tus provocaciones; en este tema sueles estar bastante desafortunado, no sé si por aburrimiento, complejo o falta de pasatiempos.

  56. Jacintoh dice:

    El que no entiende nada eres tú, bocazas. La nadadora francesa se llama Mélanie Hénique y ha manifestado después de la agresión “Yo soy como soy, pero tampoco soy alguien que lo muestre, soy discreta. Tengo cuidado, es mi vida privada”.

    Siento mucho lo que le ha ocurrido a esa chica pero siento más que pretendas que le ha ocurrido eso porque yo hago comentarios como los que he hecho sobre este asunto. En todos sitios hay energúmenos y lo son tanto los que han agredido a Mélanie como los que han dejado Chueca hecho un estercolero.

    El aburrimiento, los complejos o la falta de pasatiempos los tendrás tú, no juzgues sin conocer y menos siendo tan limitado o es que a ti te pasa como dice el refrán “el ladrón cree que todos son de su condición”.

  57. Juan Pérez dice:

    Venga va, te dejaré el comentario para que le enseñes a tus amigos lo machote que eres insultando…(con seudónimo y detrás de una pantalla).
    Que unos cuantos o muchos hayan dejado Chueca como un estercolero no tiene nada que ver con las reinvindicaciones de los homosexuales, que son las que tú en un principio tanto criticabas. Por mi parte, cierro mi participación aquí.
    Lástima que ante la falta de comentarios relacionados con la natación haya que contestar a merluzos como tú. Que vaya bien, Jacintoh.

  58. Jacintoh dice:

    Vaya por Dios! merluzo me llama el besugo este… no entiende de la misa la media, entre las reivindicaciones de los homosexuales está la de apoyar el día del Orgullo Gay que hasta escribe con mayúsculas la tal Eva F. Otros también lo han defendido con sus comentarios, incluso el mismo autor del artículo, así que fíjate la confusión mental que tienen los que simpatizan con esos cafres que han dejado el barrio de Chueca como una pocilga, aunque no tan grande como la tuya, Juan Mémez.

  59. Laura dice:

    La opción sexual de una persona no puede ser motivo de discriminación,

    Carta de un abuelo en defensa de su nieto gay

    Querida Christine: Me decepcionas como hija. Tienes razón cuando dices que tenemos una ‘vergüenza en la familia’, pero te equivocas sobre cuál es.
    Echar a Chad de casa sólo porque te dijo que es gay es la verdadera ‘abominación’ aquí. Un padre que repudia a su hijo es lo que va ‘contra la naturaleza’.
    La única cosa inteligente que te escuché decir, en todo esto es que ‘tú no criaste a tu hijo para que fuera gay’. Por supuesto que no lo hiciste. Él nació de esa manera, y no eligió serlo tal como tampoco (decidió) ser zurdo.
    Tú, sin embargo, sí elegiste ser hiriente, estrecha de mente y retrógrada. Entonces, como estamos en esto de repudiar a nuestros hijos, creo que aprovecharé el momento para decirte adiós.
    Ahora tengo un ‘fabuloso’ (como dicen los gays) nieto para criar y no tengo tiempo para las palabras sin corazón de una hija. Si encuentras tu corazón, llámanos.
    Papá”.

  60. Jacintoh dice:

    Buaaajajaja!, por favor que alguien me preste un pañuelo, o mejor una sábana porque no puedo parar de llorar de la emoción que me ha provocado el relato de Laura. Lástima que atufe a cuento que tira de espaldas. Ahí no hay nadie real, ni padres ni hijos pero aquí sí y con nombres y apellidos…

    http://www.gaceta.es/noticias/vida-mujer-marcada-padre-homosexual-07072015-1430

    Extraigo un pasaje del relato de esa mujer que pone los pelos de punta “Desde corta edad, se me expuso a charlas sexualmente explícitas, estilos de vida hedonistas, subculturas GLBT y lugares de vacaciones gay. El sexo me parecía gratuito cuando era niña. Se me expuso a manifestaciones de sexualidad de todo tipo incluyendo sexo en casas de baño, travestismo, sodomía, pornografía, nudismo gay, lesbianismo, bisexualidad, voyeurismo y exhibicionismo. Se aludía al sadomasoquismo y se mostraban algunos aspectos. Las drogas y el alcohol a menudo contribuían a bajar las inhibiciones en las relaciones de mi padre.”

    Repito que no soy homófobo pero que no pretendan insultar mi inteligencia contándome historias pueriles y descaradamente sesgadas con el ficticio “Él nació de esa manera”, en el testimonio verdadero los hechos fueron “siendo niño unos adultos abusaron sexual y físicamente de él”, circunstancia esta de los abusos a niños que por desgracia es en muchas ocasiones la causa de las desviaciones de adultos.

  61. Bobby dice:

    Jacintoh, eres un hijo de puta.

  62. Jacintoh dice:

    Comentario ese cargado de razones. No lo tendré en cuenta porque además viene de un animal… Bobby es nombre de perro, ¿no?.

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