Tamas Kenderesi busca la salida del túnel: denuncia por acoso sexual y operación de rodilla

tamasBronce en los 200 mariposa de Río 2016 con 1:53.62, el húngaro Tamás Kenderesi ya no ha vuelto a ser el mismo. Con 19 años se subió al podio olímpico tras una vibrante final que concluyó con la victoria de Michael Phelps, de 31 años entonces, mientras el japonés Masato Sakai, de 21, finalizaba segundo. Kenderesi, quien ese mismo año se había colgado el bronce en el Europeo de Londres, ratificó su enorme talento, marca de la casa, con 1:53.62 por los 1:53.36 y 1:53.40 de Phelps y Sakai. Al año siguiente acabó cuarto en el Mundial de Budapest con 1:54.73 y en 2018 se colgó la plata en el Europeo con 1:54.36 por los 1:52.79 de su compatriota Kristof Milak, de 18 años entonces y este año, con 19, campeón y plusmarquista mundial.

El potencial de la natación húngara tiene estas cosas. En un mismo tiempo pueden coincidir tres fenómenos mundiales en una misma prueba: el gran Laszlo Cesh, Milak y Kenderesi. Este último dio lo mejor de sí mismo en Río 2016 después de una brillante etapa como júnior: en 2014 ganó el título continental con 1:56.74. Dos años después se colgó la medalla olímpica, presentando su candidatura a tomar el relevo de Phelps. Pero no fue así.

El húngaro trata de salir del túnel tras una etapa aciaga que empezó el pasado verano en Gwanju, sede del Mundial. Octava en los 200 mariposa con 1:57.10, lejos de sus prestaciones de Río, Kenderesi fue retenido en Corea del Sur tras una denuncia por acoso sexual. El nadador admitió haber «tocado inadvertidamente» a una joven mientras bailaba en una discoteca de Gwanju. Tras pagar una multa, fue autorizada a abandonar el país y regresar a Hungría. A este episodio se sumó sus problemas físicos que le obligaron a pasar por el quirófano para operarse de una rodilla en agosto. «Todavía estoy muy lejos de mi mejor estado de forma, pero seguro que estaré cerca en el clasificatorio olímpico«, ha dicho recientemente el medallista olímpico, que ya vivió una situación parecida en 2015. Entonces también tuvo que recuperarse para llegar a tono a los Juegos de Río. «Esto me resulta familiar. En 2015 me operaron en diciembre y llegué bien a la cita clave. Ahora tengo el doble de tiempo para prepararme«.

Kenderesi es una de las bajas más significativas de Hungría para el Europeo en corta que se disputa en Glasgow esta semana. Tampoco estará su compatriota y rival Kristof Milak, quien ha eclipsado el nombre de Kenderesi con su actuación en Gwanju.

Final de los 200 mariposa de Río 2016:

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