Yurema Requena, ante el Nacional: «Voy a por todas»

La vila-realense aspira a una plaza para el Mundial en el Nacional de aguas abiertas de este fin de semana

Juan Pérez Ortiz
 

“Voy a por todas”. Yurema Requena, de 29 años, afronta el Campeonato de España de larga distancia (15-16 de junio en Barcelona) muy motivada. Sabe que la clasificación para el Mundial está difícil, que sus rivales son rápidas, que el recorrido no le conviene porque es muy cerrado, una balsa de aceite; que habrá tortas, que el agua estará fría… “El sitio que han escogido para celebrarlo, el Moll de Fusta, no se adapta a mi estilo. No habrá oleaje, y esto para mí es una desventaja”. Yurema nadará los 5 y los 10 kilómetros. No descarta nada. En esta última prueba España ya cuenta con una representante, Erika Villaécija, que atrapó su clasificación en los Juegos de Londres. Queda otra plaza. En los cinco, la lucha será más abierta.

 Yurema Requena es una de las precursoras de la larga distancia en España. Cuando a los 17 años se decantó por esta especialidad ya había nadadoras como Esther Núñez que habían dado el paso a las aguas abiertas. En todo caso, fue una de las que abrió camino. “Era una disciplina que no se conocía mucho”, recuerda. Yurema preparaba las competiciones en una piscina de 25 metros. Diez años después, lo sigue haciendo así, con su entrenador de toda la vida, Ricardo Franch, en su ciudad, cerca de su familia. “Nunca me ha llamado la atención dejar Vila-real. Estoy muy cómoda aquí. Me gusta estar en casa. Incluso en las concentraciones me agobia estar fuera de casa. Es normal que te quede esa duda, si podría haber llegado más lejos en un Centro de Alto Rendimiento o en otro sitio, pero he tenido una carrera intensa. Siempre he ido cumpliendo los objetivos”. Uno de ellos fue ganar el Circuito Europeo en 2005.

 2008 fue su gran año. Consiguió la primera medalla española en categoría femenina. Fue en el Mundial de 2008. Bronce. Un metal que le valió la clasificación para los Juegos de Pekín, donde los 10 kilómetros en aguas abiertas entraban por primera vez en el programa olímpico. Acabó 13ª. “Esperaba más, la verdad”, afirma, “pero llegué un poco pasada. En mayo fue la clasificación, lo tuve que dar todo para llegar en plena forma, y luego había un mes y medio entre el Mundial y los Juegos. No quiero poner excusas, pero no entrené bien, tampoco de la manera habitual… Fue un poco de todo. El caso es que lo pasé mal porque no tuve buenas sensaciones durante la prueba”. La rusa Larisa Ilchenko, de 19 años, se proclamó campeona olímpica. Pese al sabor agrio que le dejó el resultado, la cita resultó inolvidable: “Fue genial. La gente de la larga distancia siempre somos los mismos, nos lo pasamos fenomenal. Me dio ánimos para dos meses”.

 Actual campeona de España de 10 kilómetros, Yurema es un hueso duro de roer para sus rivales. Tiene oficio y se ha ganado el respeto. En 2010 tuvo un bache anímico, nada que la mantuviera alejada de las piscinas. “Simplemente bajé el ritmo, doblaba menos días a la semana. Fue un momento de saturación”. Esta especie de descanso le vino bien. Dice que su rutina es prácticamente la misma que hace diez años, siempre con el mismo entrenador. “Aquí no hay muchos secretos más que entrenar”. Cuando tenía poco más de 20 años le asombraba que hubiera nadadores de 30 que siguieran entrenando y compitiendo a un nivel alto. Ahora casi los tiene ella. “Si pienso en la edad de algunas de mis rivales me deprimo. Les sacó casi el doble de años, ¡pero yo soy joven aún eh!”. Nunca le han atraído los maratones acuáticos, especialidad de la que otra española, Esther Núñez, es campeona mundial. “No me motivan. Estar tanto tiempo en el agua, ocho o nueve horas, y tantos kilómetros. Prefiero las pruebas más cortas, aunque valoro el esfuerzo que hacen”.

 En el Moll de Fusta, el fin de semana, la batalla se prevé trepidante, con Claudia Dasca, Esther Núñez, Margarita Domínguez, Xenia Vilariño, Laia Tena, Iria García o María Vilas… “Intentaré coger una buena posición pero evitando el máximo riesgo. Prefiero perder cinco segundos al principio a que me rompan el labio o me den un golpe en la cara y me arranquen las gafas”, explica Yurema. De esto saben un poco las especialistas en aguas abiertas. A Xenia López, en el Mundial de Canadá 2005, la agarraron del bañador y acabó la prueba con éste hecho jirones. La propia Yurema, en Roma 2009, recibió un manotazo en la cara que provocó que tuviera que nadar el último tramo sin gafas y casi a ciegas. “Ahora me he operado, pero entonces  tenía miopía y no veía nada”.

Seguramente también te guste

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR